Que sí, que es verdad!!
Ayer colgué la entrada del cierre.
Por unos momentos pensé que sería tomado como inocentada. Y por si me arrepentía del tema tras consultarlo con la almohada, dejé abierta una posibilidad de retorno.
Veamos ahora el párrafo en cuestión fijándonos en la primera letra de cada frase. Las he negriteado y además he cursivado, tachado y clareado el resto del texto para facilitarlo…
En fin, éstas cosas no suelen ser fáciles de decir. Se acabó. Totalmente terminado. O al menos eso he decidido firmemente. Esta mañana me he dado cuenta que ya he dado de mí todo lo que era posible. Sin posibilidad de dar marcha atrás. Un día u otro debía de ocurrir. No es que lo hubiese planeado así. A veces las cosas ocurren sin que tú puedas decidir sobre ellas. Baste con saber que os habré entretenido algo a los que estáis ahí. Repasando la trayectoria la cosa no ha sido mala. Otro bloguista del montón. Mas bien mediocre. Aunque podría haber sido peor…
Es más, en la frase del párrafo siguiente se decía: Pues eso, creo que en el párrafo anterior ya está todo…
Ahí lo tenéis: Una tonterida digna de libros de detectives para adolescentes. Conandoyleanamente simple… Una puerta de escape para reaparecer tras dar la impresión que había perecido en la cascada de Reichenbach.
Pero no, creo que la cosa es firme. La consulta almohadera ha dado el mismo resultado.
Y no sólo cierro el blog. Elimino cualquier rastro de mi existencia bloguera. En los blogs anteriores ya le he dado la orden a blogger de eliminar. A éste se la daré en cuanto termine el año.
Se terminó mi andanza como bloguero autónomo. Y remarco lo de autónomo porque por cuenta ajena voy a seguir trabajando.
¡A ver si ésta vez consigo desengancharme!
Aaaaaaaaaaaaadios!
…y hasta aquí hemos llegado
En fin, éstas cosas no suelen ser fáciles de decir. Se acabó. Totalmente terminado. O al menos eso he decidido firmemente. Esta mañana me he dado cuenta que ya he dado de mí todo lo que era posible. Sin posibilidad de dar marcha atrás. Un día u otro debía de ocurrir. No es que lo hubiese planeado así. A veces las cosas ocurren sin que tú puedas decidir sobre ellas. Baste con saber que os habré entretenido algo a los que estáis ahí. Repasando la trayectoria la cosa no ha sido mala. Otro bloguista del montón. Mas bien mediocre. Aunque podría haber sido peor…
Pues eso, creo que en el párrafo anterior ya está todo…
El último del año
Nop, no es que éste sea mi último escrito del año. Es que ayer, al ver el anuncio en Tve de que a partir del uno de enero la televisión pública sera totalmente carente de publicidad, me vino a la cabeza aquéllas apuestas que se realizaban antiguamente sobre el último anuncio del año (y el primero del siguiente).
Como era una publicidad que tenía la audiencia bastante garantizada, era aquí dónde se aprovechaba para exprimir el limón lo más posible a los anunciantes. Por supuesto que no me remonto al año pasado o el anterior. Hablo de hace eones, cuando sólo habían dos cadenas televisivas y las privadas brillaban por su ausencia.
Curiosamente, según varias webs, parece ser que éste año las privadas se han puesto de acuerdo y todas van a emitir el mismo anuncio a final de año. Casualidades de la vida. La estatal por su parte ha dicho que será uno dedicado a una campaña institucional.
Y en cuanto al primero del año, no he localizado ningún sitio dónde indique cuál van a poner en las privadas. Eso sí, en la pública está claro cuál será el primero del año: ninguno.
Curiosidad me despierta la nueva programación nacional: estiramiento de informativos, alargamiento de España Directo, reducción de cine americano en beneficio del europeo, incluso en algunas partes se dice que van a desaparecer las series de aquél país… ¿Cómo será la programación? Basta con esperar unos días…
El pequeño Spiderman
Después de una dura jornada peleándose con los supervillanos de turno, el pequeño Spiderman regresa al hogar…
Luego se sienta un ratito a ver algo en la televisión antes de cenar. Normalmente ve sus propias aventuras en versión de dibujos animados…
Y se pone el pijama después de la cena, para echarse un sueñecito reparador y estar descansado de cara a la próxima jornada de lucha contra el crimen.
Y no hubo forma de averiguar su identidad secreta hasta que se quedó dormido. Bajo ningún concepto, soborno o amenaza consentía el canalla en quitarse la máscara…
Nochebuena, Navidad y fin de semana…
Así que a lo tonto, a lo tonto… pues que no regreso hasta el lunes!!
Eso sí, que tengan todos una buena noche ídem.
He estado buscando alguna imagen para adornar la entrada. Al final han sido seleccionadas dos.
La primera es de una cerveza oscura mexicana, de la cual desconocía su existencia:
Y la segunda habla por sí misma:
A pasarlo bien con los vuestros y ya nos vemos la semana que viene.
Otro mensaje, éste más lejano
En mi humilde buzón virtual apareció éste misterioso mensaje ayer por la noche:
Buenas noches, débiles humanos.
Un año más, me llena de orgullo y satisfacción en estas fechas tan señaladas turbar la paz de vuestros hogares para, desde la posición que me confiere mi ya inminente liderazgo planetario, felicitaros estas fiestas.
Sabeis que corren tiempos difíciles y vientos de cambio en el blog. Pero no debeis temer, puesto que aunque el abismo se encuentre a un solo paso de distancia y una tormenta eléctrica amenace nuestras cabezas, el Blog de Jotace siempre estará presto para dar un paso al frente, sosteniendo bien enhiesto el metálico y afilado mástil que sujeta la bandera de nuestras esperanzas en un mundo más amable, con más gorilas y más chochoas.
Así pues, por la presente podeis daros por felicitados e, incidentalmente, reclutados para Esclavizar y Sojuzgar a Vuestros Semejantes, cuando la Causa Marciana así lo requiera y la ocasión sea propicia.
Que al paso que vamos no va a tardar.
Un saludo (verde), desde el inefable Blog de Jotace
Leído~Los señores del Olimpo
Del señor Javier Negrete he leído por ahí que es profesor de griego. Esto no hace más que respaldar la lógica de que antes o después tenía que escribir una novela de éste tipo.
Protagonizada por el panteón griego mitológico de toda la vida: Zeus, Ares, Hefesto, Gea, etc. Tenemos una novela que te atrapa y no te suelta hasta el final. Sobre todo si el tema mitológico te cae en gracia, como le ocurre a un servidor.
Negrete logra con pocas frases definir y caracterizar a todos y cada uno de sus personajes (humanos y divinos) para que se supla el posible desconocimiento de alguno de ellos por el lector, pero que a la vez sean perfectamente reconocibles por aquellos que ya están más que familiarizados con los habitantes del Olimpo.
Salpicado con algunas gotillas cienciaficcioneras, para qué negarlo, nos narra el terrible enfrentamiento de Zeus contra una critaura que se autodenomina Tifón y que ha asesinado cruelmente a Zagreo, hijo de Zeus con una mortal.
Por otra parte, la tierra es presa un temible invierno, cuyo motivo principal el resto de criaturas que la habitan se lo achacan a los humanos, protegidos de Zeus. Así que para poner remedio al cambio climático están dispuestos a masacrar a la raza humana.
Divertida, entretenida, rápida de lectura y amena. ¿Qué más le podemos pedir?
Pues como aliciente tenemos un final bastante sorprendente y un epílogo en el que Negrete nos explica los orígenes, usos e invenciones de los elementos mitológicos que ha utilizado en la historia. Puede que a algunos les parezca un tostón, pero siempre es agradable que el autor te distinga entre lo que es real y lo que se ha inventado. Bueno, eso de real… ya me entienden.
Julio Verne
Pues recién cerradita Los Señores del Olimpo de Javier Negrete (mañana os hablo de ella), me fui derechito a los estantes libreros para reponer el huequito literario vacante que acababa de producirse. Un ligero revoloteo entre los (muchos) libros de la sección pendiente de lectura y, justo cuando iba a coger uno, un estirón del camal por parte de mi hijo me saca del estado semireflexivo en el que me encontraba.
Al verme ante los libros, él demandaba uno de los suyos que están situados en los estantes más bajos, aunque lo suficientemente alto como para que no llegue a pillarlos. “Eeeeto”, lo que viene a ser cuento, sinónimo de libro a su corta edad. “Oshe ito” que, aunque no lo parezca, quiere decir coche del cerdito. Es un trepidante relato de doce páginas en el que un cerdito y un mapache se dan un paseo en coche y, al no saber dónde está el freno, el mapache va arramblando con todo lo que pilla por delante: huertos, gallineros, etc.
La cuestión es que en el camino que va desde la parte superior a la inferior de las estanterías, mi mirada pasó de soslayo sobre el material ya leído (y a veces releído). Y como creo que ya he comentado en alguna ocasión que a nivel lector funciono muchas veces por impulsos, pues como que pasé de lectura nueva y agarré La vuelta al mundo en 80 días.
Pulido de una sóla tacada.
Y es que el señor Verne es mucho Verne. Es un magnífico narrador de historias. Es capaz de engancharte desde las primeras hojas. Y no sólo en las típicas y conocidas obras vaticinadoras como 20.00 Leguas de Viaje Submarino (submarino), De la Tierra a la Luna (cohetes), Robur el conquitador (helicóptero), etc. Sus novelas “marineras” tampoco tienen desperdicio alguno: Hijos del Capitan Grant, Un capitán de quince años, El rayo verde… O esas grandes aventuras como Miguel Strogoff, Cinco semanas en globo o Las tribulaciones de un chino en China.
Vamos, un autor que injustamente se ha desterrado a la literatura juvenil, cuando en realidad es disfrutable en cualquier momento y edad. Lo bueno que tiene, y que quizá sea uno de los motivos de su encasillamiento, es que es disfrutable con doce, veintitres, treinta y ocho, cuarenta y seis u ochenta años.
Gracias a mi fallecido tío y su adquisición en el 86/87 de un coleccionable de Orbis dedicado a éste autor descubrí los famosos y los menos conocidos libros de éste autor. Por desgracia no tengo ni idea de qué ocurrió con aquellos libros.
Y si por una de aquellas nunca os habéis acercado a sus palabras impresas, ¡ya estáis tardando!
Cómo pasa el tiempo…
El otro día mi mujer me preguntó dónde estaba el relato cortísimo aquel del vampiro que una vez le dí a leer, con intenciones de pasárselo a una conocida.
Mi memoria y un rebusque en el estante dieron como resultado el chiquitó volumen de Ultramar recopilatorio de historias breves publicado en 1987 cuyo autor era Rafael Marín Trechera ¿les suena de algo el nombre? Pues les juro que cuando yo compré el tomito cualquier relación suya con las viñetas me era totalmente ajena. De hecho por aquel entonces la única referencia previa que tenía del autor era la novela de Lágrimas de luz que había leído en la colección de ciencia ficción de Orbis (la de libritos de ésos azules que me he metido entre pecho y espalda) y que me había dejado una grata impresión tras su lectura poco tiempo antes.
La verdad es que al ser tan breve se podía copiar y todo. Pero la perrunería manda, y si por una de aquellas se podía encontrar por la web para sólo tener que darle a copiar y pegar en el mail, pues mejor que mejor.
Bueno, pues resulta que el mencionado microrelato, cuyo título es Un ligero sabor a sangre, fué colgado por el autor en su blog (o bitácora como él lo denomina) al poquito de iniciarlo.
Concretamente se puede leer aquí.
Y ahora una pregunta para todos ustedes y que es la que motiva el título de ésta entrada… ¿Suena de algo el nombre del segundo comentario, aunque se haya omitido la parte de cierta editorial pijamera?
Pues eso…
A veces te replanteas las cosas…
Ayer tarde estaba plantando ante mis estantes (sip ésos que salieron por aquí hace unos días) con mis brazos en jarras y planteándome qué leer y después de varios minutos resulta que no se me antojaba nada.
La pila de lectura ya no existe. Actualmente cuando algo entra en casa va directo a un hueco en la estantería hasta que se lee y se muda al lugar dónde se irá a vivir para siempre.
¿Para siempre? Pues va a ser que no.
Esto igual lo habéis leido por otra parte, pero por si acaso…
Tras muy mucho tiempo de mirar lo que tenía delante la parte racional del cerebro ya ha tomado firme decisión de mandar a paseo a la emocional y decidir firmemente qué cosas merece la pena conservar y a qué cosas hay que buscarles hogares de acogida.
Así que todo aquel que sueñe con material deseado (y que coincida que yo posea), pues que me diga ésas cosillas que le suenan que podría tener y qué valor tendrían para él.
Os dejo libertad de precio. Supongo que cada uno sabrá lo fácil o imposible que resulta conseguir determinado material y el valor que pueda tener. Siempre podéis bichear por las tiendas online, ebay o similares para haceros una idea.
A ver si después de Navidad me animo a poner un listado. Pero que sepan que si alguno pide algo y por casualidad se llega a un acuerdo éso ya no estará disponible.
Por lo demás, un servidor les atenderá gustosamente…





