Ocurre muy a menudo. Te venden un producto como la repera. Te dicen que va a ser increíble, sorprendente. La campaña pre-venta te inunda por todas partes. Y cuando sale no suele estar a la altura de las expectativas que tenías y te parece mediocre o simplemente malo.
Pues eso es lo que me pasa a mí con los grandes eventos comiqueros. Mola más hablar sobre lo que va a pasar que lo que pasa en realidad. Da igual Marvel o DC, guerras civiles o crisis, lo nuevo de Millar o de Jeff Smith. En la edad internetera en que vivimos los rumores, imágenes, adelantos, bocetos, “filtraciones” de guión (sí, sí, se nos ha colado, pero intencionadamente), etc. están a la orden del día, y muchas veces la historia que nos montamos en la cabeza, aderezada con las opiniones de compañeros de foros y otros blogs, tiene poco o nada que ver con lo que se publica después. O lo que es peor, que como los rumores son negativos, lo publicado sea exactamente igual, como el famoso One More Day.
La serie que mejor hizo que me lo pasase mes a mes con el tema de rumorología, avances, etc. fue Identity Crisis. Y yo soy de los que el final les gustó, no me dejó decepcionado y lo consideré coherente con toda la serie. Los giros de guión, las teorías de la gente, mi propia teoría, la espera al mes siguiente a ver qué pasaba… hacía años que no disfrutaba tanto en ese aspecto. Y no he vuelto a disfrutar desde entonces.
Otra cuestión es cuando el evento te pilla de sorpresa, como me pasó con Sinestro Corp War, que quizá por falta de publicidad y promoción, pocos rumores a su alrededor, etc. y además de que soy Johnsadicto, me dejó muy buen sabor de boca.
Ahora me dá igual quién es Skrull o no. La crisis final me es indiferente. Me quedo a verlas venir y mejor no tener ideas preconcebidas…
Saludos!