Archive for diciembre, 2009
Que sí, que es verdad!!
Ayer colgué la entrada del cierre.
Por unos momentos pensé que sería tomado como inocentada. Y por si me arrepentía del tema tras consultarlo con la almohada, dejé abierta una posibilidad de retorno.
Veamos ahora el párrafo en cuestión fijándonos en la primera letra de cada frase. Las he negriteado y además he cursivado, tachado y clareado el resto del texto para facilitarlo…
En fin, éstas cosas no suelen ser fáciles de decir. Se acabó. Totalmente terminado. O al menos eso he decidido firmemente. Esta mañana me he dado cuenta que ya he dado de mí todo lo que era posible. Sin posibilidad de dar marcha atrás. Un día u otro debía de ocurrir. No es que lo hubiese planeado así. A veces las cosas ocurren sin que tú puedas decidir sobre ellas. Baste con saber que os habré entretenido algo a los que estáis ahí. Repasando la trayectoria la cosa no ha sido mala. Otro bloguista del montón. Mas bien mediocre. Aunque podría haber sido peor…
Es más, en la frase del párrafo siguiente se decía: Pues eso, creo que en el párrafo anterior ya está todo…
Ahí lo tenéis: Una tonterida digna de libros de detectives para adolescentes. Conandoyleanamente simple… Una puerta de escape para reaparecer tras dar la impresión que había perecido en la cascada de Reichenbach.
Pero no, creo que la cosa es firme. La consulta almohadera ha dado el mismo resultado.
Y no sólo cierro el blog. Elimino cualquier rastro de mi existencia bloguera. En los blogs anteriores ya le he dado la orden a blogger de eliminar. A éste se la daré en cuanto termine el año.
Se terminó mi andanza como bloguero autónomo. Y remarco lo de autónomo porque por cuenta ajena voy a seguir trabajando.
¡A ver si ésta vez consigo desengancharme!
Aaaaaaaaaaaaadios!
…y hasta aquí hemos llegado
En fin, éstas cosas no suelen ser fáciles de decir. Se acabó. Totalmente terminado. O al menos eso he decidido firmemente. Esta mañana me he dado cuenta que ya he dado de mí todo lo que era posible. Sin posibilidad de dar marcha atrás. Un día u otro debía de ocurrir. No es que lo hubiese planeado así. A veces las cosas ocurren sin que tú puedas decidir sobre ellas. Baste con saber que os habré entretenido algo a los que estáis ahí. Repasando la trayectoria la cosa no ha sido mala. Otro bloguista del montón. Mas bien mediocre. Aunque podría haber sido peor…
Pues eso, creo que en el párrafo anterior ya está todo…
El último del año
Nop, no es que éste sea mi último escrito del año. Es que ayer, al ver el anuncio en Tve de que a partir del uno de enero la televisión pública sera totalmente carente de publicidad, me vino a la cabeza aquéllas apuestas que se realizaban antiguamente sobre el último anuncio del año (y el primero del siguiente).
Como era una publicidad que tenía la audiencia bastante garantizada, era aquí dónde se aprovechaba para exprimir el limón lo más posible a los anunciantes. Por supuesto que no me remonto al año pasado o el anterior. Hablo de hace eones, cuando sólo habían dos cadenas televisivas y las privadas brillaban por su ausencia.
Curiosamente, según varias webs, parece ser que éste año las privadas se han puesto de acuerdo y todas van a emitir el mismo anuncio a final de año. Casualidades de la vida. La estatal por su parte ha dicho que será uno dedicado a una campaña institucional.
Y en cuanto al primero del año, no he localizado ningún sitio dónde indique cuál van a poner en las privadas. Eso sí, en la pública está claro cuál será el primero del año: ninguno.
Curiosidad me despierta la nueva programación nacional: estiramiento de informativos, alargamiento de España Directo, reducción de cine americano en beneficio del europeo, incluso en algunas partes se dice que van a desaparecer las series de aquél país… ¿Cómo será la programación? Basta con esperar unos días…
El pequeño Spiderman
Después de una dura jornada peleándose con los supervillanos de turno, el pequeño Spiderman regresa al hogar…
Luego se sienta un ratito a ver algo en la televisión antes de cenar. Normalmente ve sus propias aventuras en versión de dibujos animados…
Y se pone el pijama después de la cena, para echarse un sueñecito reparador y estar descansado de cara a la próxima jornada de lucha contra el crimen.
Y no hubo forma de averiguar su identidad secreta hasta que se quedó dormido. Bajo ningún concepto, soborno o amenaza consentía el canalla en quitarse la máscara…
Nochebuena, Navidad y fin de semana…
Así que a lo tonto, a lo tonto… pues que no regreso hasta el lunes!!
Eso sí, que tengan todos una buena noche ídem.
He estado buscando alguna imagen para adornar la entrada. Al final han sido seleccionadas dos.
La primera es de una cerveza oscura mexicana, de la cual desconocía su existencia:
Y la segunda habla por sí misma:
A pasarlo bien con los vuestros y ya nos vemos la semana que viene.
Otro mensaje, éste más lejano
En mi humilde buzón virtual apareció éste misterioso mensaje ayer por la noche:
Buenas noches, débiles humanos.
Un año más, me llena de orgullo y satisfacción en estas fechas tan señaladas turbar la paz de vuestros hogares para, desde la posición que me confiere mi ya inminente liderazgo planetario, felicitaros estas fiestas.
Sabeis que corren tiempos difíciles y vientos de cambio en el blog. Pero no debeis temer, puesto que aunque el abismo se encuentre a un solo paso de distancia y una tormenta eléctrica amenace nuestras cabezas, el Blog de Jotace siempre estará presto para dar un paso al frente, sosteniendo bien enhiesto el metálico y afilado mástil que sujeta la bandera de nuestras esperanzas en un mundo más amable, con más gorilas y más chochoas.
Así pues, por la presente podeis daros por felicitados e, incidentalmente, reclutados para Esclavizar y Sojuzgar a Vuestros Semejantes, cuando la Causa Marciana así lo requiera y la ocasión sea propicia.
Que al paso que vamos no va a tardar.
Un saludo (verde), desde el inefable Blog de Jotace
Leído~Los señores del Olimpo
Del señor Javier Negrete he leído por ahí que es profesor de griego. Esto no hace más que respaldar la lógica de que antes o después tenía que escribir una novela de éste tipo.
Protagonizada por el panteón griego mitológico de toda la vida: Zeus, Ares, Hefesto, Gea, etc. Tenemos una novela que te atrapa y no te suelta hasta el final. Sobre todo si el tema mitológico te cae en gracia, como le ocurre a un servidor.
Negrete logra con pocas frases definir y caracterizar a todos y cada uno de sus personajes (humanos y divinos) para que se supla el posible desconocimiento de alguno de ellos por el lector, pero que a la vez sean perfectamente reconocibles por aquellos que ya están más que familiarizados con los habitantes del Olimpo.
Salpicado con algunas gotillas cienciaficcioneras, para qué negarlo, nos narra el terrible enfrentamiento de Zeus contra una critaura que se autodenomina Tifón y que ha asesinado cruelmente a Zagreo, hijo de Zeus con una mortal.
Por otra parte, la tierra es presa un temible invierno, cuyo motivo principal el resto de criaturas que la habitan se lo achacan a los humanos, protegidos de Zeus. Así que para poner remedio al cambio climático están dispuestos a masacrar a la raza humana.
Divertida, entretenida, rápida de lectura y amena. ¿Qué más le podemos pedir?
Pues como aliciente tenemos un final bastante sorprendente y un epílogo en el que Negrete nos explica los orígenes, usos e invenciones de los elementos mitológicos que ha utilizado en la historia. Puede que a algunos les parezca un tostón, pero siempre es agradable que el autor te distinga entre lo que es real y lo que se ha inventado. Bueno, eso de real… ya me entienden.
Julio Verne
Pues recién cerradita Los Señores del Olimpo de Javier Negrete (mañana os hablo de ella), me fui derechito a los estantes libreros para reponer el huequito literario vacante que acababa de producirse. Un ligero revoloteo entre los (muchos) libros de la sección pendiente de lectura y, justo cuando iba a coger uno, un estirón del camal por parte de mi hijo me saca del estado semireflexivo en el que me encontraba.
Al verme ante los libros, él demandaba uno de los suyos que están situados en los estantes más bajos, aunque lo suficientemente alto como para que no llegue a pillarlos. “Eeeeto”, lo que viene a ser cuento, sinónimo de libro a su corta edad. “Oshe ito” que, aunque no lo parezca, quiere decir coche del cerdito. Es un trepidante relato de doce páginas en el que un cerdito y un mapache se dan un paseo en coche y, al no saber dónde está el freno, el mapache va arramblando con todo lo que pilla por delante: huertos, gallineros, etc.
La cuestión es que en el camino que va desde la parte superior a la inferior de las estanterías, mi mirada pasó de soslayo sobre el material ya leído (y a veces releído). Y como creo que ya he comentado en alguna ocasión que a nivel lector funciono muchas veces por impulsos, pues como que pasé de lectura nueva y agarré La vuelta al mundo en 80 días.
Pulido de una sóla tacada.
Y es que el señor Verne es mucho Verne. Es un magnífico narrador de historias. Es capaz de engancharte desde las primeras hojas. Y no sólo en las típicas y conocidas obras vaticinadoras como 20.00 Leguas de Viaje Submarino (submarino), De la Tierra a la Luna (cohetes), Robur el conquitador (helicóptero), etc. Sus novelas “marineras” tampoco tienen desperdicio alguno: Hijos del Capitan Grant, Un capitán de quince años, El rayo verde… O esas grandes aventuras como Miguel Strogoff, Cinco semanas en globo o Las tribulaciones de un chino en China.
Vamos, un autor que injustamente se ha desterrado a la literatura juvenil, cuando en realidad es disfrutable en cualquier momento y edad. Lo bueno que tiene, y que quizá sea uno de los motivos de su encasillamiento, es que es disfrutable con doce, veintitres, treinta y ocho, cuarenta y seis u ochenta años.
Gracias a mi fallecido tío y su adquisición en el 86/87 de un coleccionable de Orbis dedicado a éste autor descubrí los famosos y los menos conocidos libros de éste autor. Por desgracia no tengo ni idea de qué ocurrió con aquellos libros.
Y si por una de aquellas nunca os habéis acercado a sus palabras impresas, ¡ya estáis tardando!
Cómo pasa el tiempo…
El otro día mi mujer me preguntó dónde estaba el relato cortísimo aquel del vampiro que una vez le dí a leer, con intenciones de pasárselo a una conocida.
Mi memoria y un rebusque en el estante dieron como resultado el chiquitó volumen de Ultramar recopilatorio de historias breves publicado en 1987 cuyo autor era Rafael Marín Trechera ¿les suena de algo el nombre? Pues les juro que cuando yo compré el tomito cualquier relación suya con las viñetas me era totalmente ajena. De hecho por aquel entonces la única referencia previa que tenía del autor era la novela de Lágrimas de luz que había leído en la colección de ciencia ficción de Orbis (la de libritos de ésos azules que me he metido entre pecho y espalda) y que me había dejado una grata impresión tras su lectura poco tiempo antes.
La verdad es que al ser tan breve se podía copiar y todo. Pero la perrunería manda, y si por una de aquellas se podía encontrar por la web para sólo tener que darle a copiar y pegar en el mail, pues mejor que mejor.
Bueno, pues resulta que el mencionado microrelato, cuyo título es Un ligero sabor a sangre, fué colgado por el autor en su blog (o bitácora como él lo denomina) al poquito de iniciarlo.
Concretamente se puede leer aquí.
Y ahora una pregunta para todos ustedes y que es la que motiva el título de ésta entrada… ¿Suena de algo el nombre del segundo comentario, aunque se haya omitido la parte de cierta editorial pijamera?
Pues eso…
A veces te replanteas las cosas…
Ayer tarde estaba plantando ante mis estantes (sip ésos que salieron por aquí hace unos días) con mis brazos en jarras y planteándome qué leer y después de varios minutos resulta que no se me antojaba nada.
La pila de lectura ya no existe. Actualmente cuando algo entra en casa va directo a un hueco en la estantería hasta que se lee y se muda al lugar dónde se irá a vivir para siempre.
¿Para siempre? Pues va a ser que no.
Esto igual lo habéis leido por otra parte, pero por si acaso…
Tras muy mucho tiempo de mirar lo que tenía delante la parte racional del cerebro ya ha tomado firme decisión de mandar a paseo a la emocional y decidir firmemente qué cosas merece la pena conservar y a qué cosas hay que buscarles hogares de acogida.
Así que todo aquel que sueñe con material deseado (y que coincida que yo posea), pues que me diga ésas cosillas que le suenan que podría tener y qué valor tendrían para él.
Os dejo libertad de precio. Supongo que cada uno sabrá lo fácil o imposible que resulta conseguir determinado material y el valor que pueda tener. Siempre podéis bichear por las tiendas online, ebay o similares para haceros una idea.
A ver si después de Navidad me animo a poner un listado. Pero que sepan que si alguno pide algo y por casualidad se llega a un acuerdo éso ya no estará disponible.
Por lo demás, un servidor les atenderá gustosamente…
Triunvirato bonito de ver
Hace muy mucho que no hablo de tebeos ¡Sacrilegio! Así que hoy os comento algo relacionado con ellos. Aunque tampoco os emocionéis demasiado, que la entrada es corta.
Hay tres artistas que bajo mi punto de vista tienen bastante en común, aunque son diferentes entre sí. Y todos ellos me caen en gracia. Nombrémoslos en orden
alfabético inverso de sus apellidos: Michael Zulli, Charles Vess y Mike Kaluta. Y, aunque en sus nombres tenéis los respectivos enlaces a sus páginas web, veamos un dibujete de cada uno (mejor que pulséis sobre ellos para verlos enormes).
¿Y lo que les veo en común? Pues no sabría definirlo exactamente. No sé si es por el tipo de coloreado, por la inevitable asociación a la Fantasía en sus estilos, por haber participado en proyectos similares…
La cuestión es que cada vez que veo algo de ellos me suelo acordar de los otros dos. Y sip, más de una obra tengo comprada en casa simplemente por ser alguno de ellos el ilustrador…
A ver si cae algo en la lotería para pillarse algún original de ellos. Ahora, que como sean del tamaño de éste que está haciendo Vess ya me puede tocar algo más que una pedrea. Pero no negaréis que sería un puntazo tener algo así colgado en casa. Aquí tenéis el enlace dónde se muestran algunos detalles a base de zoom de éste pedazo de obra.
Avanzando, reduciendo y creciendo
Si el otro día ya comentaba el amigo Mario que las cadenas musicales han sufrido un proceso de reducción considerable, otro tanto de lo mismo ha pasado con los reproductores personales.
En un inicio aparecieron los Walkman. Casi todo el mundo tenía uno de éstos cacharrillos con auriculares de diadema y esponjita anaranjada en cada oreja. Dado que Sony fue el creador del bicho, con ésta marca iremos evolucionando.
¿A que es bonito? Con sus botoncicos que se hundían y a veces se que quedaban hundidos para siempre jamás, su sintonizador analógico de emisoras de radio girando la ruedecita… No he encontrado la imagen de los auriculares que os comentaba, pero seguro que a más de un viejuno le suenan.
Después de poder reproducir cintas de casete en plan portable, el siguiente paso se realizó con los discos compactos.
Aquí la verdad es que con el discman se perdía el elemento reductor, dado que el aparato tenía que ser por narices del tamaño del CD como mínimo. Así que aunque fuesen planitos el diámero era casi igual en todos los modelos.
Y después del compact nos metemos ya en plena era digital, con archivos flotando por la web y registrándose en aparatos denominadosl MP3.
Ahora basta con conectar el chirivito al ordenador para tener cienes y cienes de horas de audio en un aparatete más chiquitín que un lapicero.
Pero claro, además del audio ¿por qué no tener vídeo? Pues saquemos el MP4.
Aquí nos dejamos los ojillos intentando ver en una pantallita chiquitina algunos vídeos. La asignación del nombre continuando la serie numérica siempre me ha llenado de dudas ¿dónde estaban el MP1 y el MP2? ¿son los nuevos nombres del walkman y el discman?
Porque lo de la evolución numérica continúa, dado que el otro día al ojear una de ésas propagandas que te dejan en los buzones de casas de electrodomésticos descubrí que ya existe el… MP5 (por el cu…)
Que por lo visto es un MP4 pero que puede reproducir más tipos de archivo y con la pantalla más grande.
Así que hemos pasado de la reducción al agrandamiento. Ahora se admiten apuestas… ¿qué es lo que tendrá el MP6?
Unas risillas
Con todos ustedes, mi retoño, un sillón-balancín y mi estreno en Youtube…
Piratones viejunos
Hoy en día está en boca de casi todo el mundo el tema de la piratería, de las descargas ilegales, la SGAE y demás. Pero… ¿recuerdan ustedes, los más mayores, la piratería de nuestra juventud? Pues la oleada de entradas nostálgicas de ésta semana me lo ha hecho recordar…
Para comenzar, les presentaré a todos ustedes el mayor y más peligroso enemigo de la SGAE durante muy muchos años:
Sip, éste aparato infernal era una máquina de piratería sin freno.
Si te comprabas o te dejaban un LP de vinilo, él era capaz de realizar una “copia de seguridad” en una cinta de casette.
Si te dejaban una cinta de casette, era capaz de duplicarla a la perfección, creando así una “copia de seguridad”.
Si te gustaba una canción que estaban echando en la radio en ése momento, te podía hacer una “copia de seguridad” de éso mismo que estabas oyendo.
Incluso cuando el aparato evolucionó y se acopló un módulo capaz de reproducir discos compactos… ¡también podía hacer “copias de seguridad” de éstos.
Vamos, que el Emule era un inocente corderito comparado con éste aparato infernal.
Y ésto en el terreno musical. Si nos metemos en el de las películas el malo maloso es…
Sip. Parece inocente, pero armado con un cable de ésos que separan el audio y el vídeo (uno rojo, otro blanco y el tercero amarillo) y conectándose a un aparato similar era capaz de realizar “copias de seguridad” de películas.
Lo del cable luego evolucionó y se convirtió en euroconector, todo sea dicho. Pero lo cierto es que si tenías un amigo con otro aparato, un vecino, o la suficiente pasta como para tener dos, las visitas al videoclub no eran para ver películas… ¡era para piratearlas!
Es más, incluso en algunos videoclubs no había más que un original de algunos films y el resto de copias que se alquilaban eran “copias de seguridad” realizadas por ellos mismos. Y os juro que ésto lo he vivido yo mismo.
Bueno, y por supuesto que era capaz de realizar “copias de seguridad” de todo lo que se emitía por televisión.
Curiosamente en ésa época no se hablaba nada de derechos de autor, copias ilegales, piraterismo ni nada de éso…
A veces me felicitan…
Procedamos a la difícil tarea de copiar y pegar…
Samaritano os desea una felices fiestas acompañados de gente que no cometa fechorías, porque como se entere de que hacéis maldades, va a cojer el cotillón de nochevieja y os lo va a meter por el culo.
La política interna del blog de Ximi y su línea editorial no nos permiten alegrarnos por las fiestas (sobre todo si benefician en algo a alguien), pero como sabemos que es importante para la sociedad celebrar las idioteces que sean y comprar muchas mierdas, os mandamos esta postal para que podáis regocijaros con su vista y os deis por felicitados de parte de:
El blog de Ximi
Y para finalizar…
Como podéis ver todos de amor, paz, amistad y fraternidad… ¿Cómo me las ingenio para atraer sólo éste tipo de felicitaciones?
Niñera moderna
Decíamos ayer que en casa de mis progenitores se halla un pequeño tesoro cinematográfico en forma de cintas de VHS. La lectura del título de éste film en el lomo de una de ellas me provocó una oleada de buenos recuerdos y tuve que desempolvar y reconectar el reproductor de vídeo que tengo en casa aparcado en un armario para visionarla.
Robert Young y Maureen O’Hara son un matrimonio con tres churumbeles. El es un abogado ocupadísimo, ella un ama de casa y madre a tiempo completo. Pero resulta que precisan de los servicios de una niñera para poder hacerse cargo de su prole. Para tal fin ponen un anuncio en la prensa.
A dicho anuncio contesta Lynn Belvedere, con intachable reputación y magníficas referencias. Lo único atípico es que Lynn es un hombre, y no una mujer. Estirado, serio, inmodesto y definido por sí mismo como “un genio“.
A pesar de ello demuestra tener buena mano con los niños y ganarse el respeto y cariño de toda la familia.
Atípica comedia para ser de 1948, al atribuir a un hombre un rol definitivamente femenino en aquella época. Cliffton Webb (Mr. Belvedere) se ganó la nominación al Oscar por ésta interpretación. Lo cierto es que es muy divertida y está plagada de muchas frases geniales y lapidarias en boca del “niñero”.
El exito cosechado le sirvió para contar con dos secuelas, además de una serie de televisión (treinta años más tarde) basada en el personaje que duró de 1985 a 1990.
No sé si la conociáis de antemano, pero si teneís en casa cierto programa con nombre de animal que sepáis que se puede encontrar fácilmente.
Chituchi…
Hubo una época en la que en La 2 ponían películas clasiconas, sin colorines y, para mayor colmo, sin traducir y con cartelitos, a partir de la medianoche.
Hubo una época en la que mi vídeo VHS echaba humo a base de programar y visionar ésas películas.
Hubo una época en la que igual me daba ver a Nuck Chorris que a Abbot y Costello, a Chuachenaguer que a Fred Astaire, a Maikel Jota Fos que a Lon Chaney, Harlod Lloyd, Buster Keaton…
Hubo una época en la que me dio por consumir CINE (asín en mayusculado).
Qué pena que ahora la familia no comprenda mi filia y éstas cosas me toquen verlas a solas y en la clandestinidad, como si de pelis porno se tratase.
Aún así, para soportar el mono, todavía hay veces que copio una carpeta que tengo en el disco duro con canciones viejunas hollywoodienses en el pemetres y comienzo a canturrear…
Novedades de WEE para el Salón de Zaragoza
Una vez más, cumpliendo el papel de servicio público, os pongo el mail que me han mandado:
Hola a todos.
En nombre de Webcómics en Español, os adjunto nota de prensa con las novedades en formato papel que los distintos autores de webcómics vamos a presentar en este próximo Salón del Cómic de Zaragoza.
También podéis verlas en este enlace: http://www.webcomics.es/novedades
¡Un saludo!
La nota de prensa no os la he puesto porque aún no tengo claro cómo se cuelgan los PDF en las entradas, pero de todas formas es exactamente lo mismo que aparece en el enlace pero en ése formato.
Miedo tontuno a la tele en blanco
Cuando era un muchachín la televisión sólo tenía dos canales. La primera cadena cerraba sus emisiones a eso de la medianoche. Y la segunda cadena, llamada por aquel entonces UHF comenzaba a emitir a mitad tarde. Y, por supuesto, no existían los mandos a distancia.
Pues con éste panorama un servidor de todos ustedes desarrolló un temor inexplicable al final de la programación. En cuanto empezaba a sonar el himno que anunciaba el final de la emisión del día me largaba rápidamente de la habitación a buscar cobijo bajo mis mantas. No se quién me inculcó ése temor o por qué lo tenía, pero recuerdo perfectamente que lo sufría.
Y no, no me vengan ahora con que la culpa es de la peli de Poltergeist, que cuando se hizo en el 82 yo ya tenía nueve añetes y mis hermanos tampoco tenían edad para ir a verla al cine. Y si mis sospechas son ciertas y fueron ellos los que me inculcaron ése temor no creo posible que el film les influyese.
Y hablando de mis hemanos, ellos le tenían miedo a los armarios semiabiertos. A mí eso no me afectaba. De hecho cuando me mudé a la habitación de mi hermano (con quien la compartí hasta su emancipación), me fue asignada la cama más cercana al armario por éste motivo.
A día de hoy la verdad es que también da algo de miedo la programación nocturna, pero en lugar de nieve o estática lo que se ve en la pantalla son juegos de llama y acierta, repeticiones de programas de la programación diurna o seres humanos haciendo guarreridas.
Curiosidad en El Jinete Blanco
No hace mucho me pegó el venazo de releerme algo de Lucky Luke. Probablemente mi reciente re-Visita a Angux tuviese algo de culpa. Entre los albumes recopilados en el primer tomo de los que allí mencionaba se encuentra junto con El Emperador Smith, El gran Duque y El Pie Tierno, éste Jinete Blanco.
La historia trata de un grupo de actores que van de pueblo en pueblo representanto la obra que da título al comic y cada vez que se alcanza cierto punto de la obra se realiza un robo en el banco del pueblo en cuestión.
Lo que me ha resultado curioso del tomo no es que se produzca el robo. Lo que me llama la atención es el cómo. En ningún momento se explica la forma de realizarlo y todos y cada uno de los componentes de la compañía se hallan en el Saloon de turno mientras se ejecuta la obra. También sería demasiada casualidad que el robo se produjese antes de la representación y el banquero correspondiente recuperase la consciencia al mismo tiempo que el resto de sus compañeros de gremio de otras localidades…
Pues eso, una de ésas tontunas en las que a veces te fijas y a las que no le encuentras explicación.





















