Archive for the ‘Lecturas’ Category
Leído~Henders
Reconozco que no sabía nada de éste libro hasta que me lo recomendó mi hermano en una de ésas conversaciones que a veces tenemos de intercambio de literatura. Que si yo te digo que te leas éso, que si tú me aconsejas aquello, que ni se te ocurra acercarte a tal cosa…
Bueno, pues Henders es el equivalente literario al cine palomitero. Divertivento puro y duro. Y la verdad es que hace bastante que no me acercaba a un libro de éstos que te los ventilas en un suspirete, te entretienen muchísimo cuando los lees y luego te olvidas de ellos. Por comparar con algo, la experiencia es similar a cuando leí Parque Jurásico muy mucho antes de que al Spielberg se le ocurriese hacer la peli…
Y la comparación no es del todo al azar, porque Henders es el nombre de una isla en la que el hombre sólo ha puesto el pie una única vez desde que se creó el mundo hasta hoy en día. Y allí todo bicho viviente ha ido evolucionando a su aire sin la intervención de humanos u otras especies en su desarrollo. De ésta forma nos encontramos con un ecosistema totalmente diferente al que conocemos, con unas especies que hasta ahora no sabíamos de su existencia y con unos depredadores que nos dan sopas con onda en menos que canta un gallo.
Y por casualidades de la vida, unos norteamericanos (¿quién si no?) de un reality show que se desarrolla en un barco se topan con ella y al poco tenemos a la marina allí para controlar el tema. Y no digo nada más para no destripar algunas de las sorpresillas del libro.
Y al igual que hacía Michael Crichton en sus libros, Warren Fahy nos desarrolla sus teorías evolutivas y de selección de las especies en el libro, de manera que nos alecciona ligeramente mientras disfrutamos un un bestseller palomitero.
Lo dicho, muy divertido, muy entretenido, muy ameno, se hace muy breve y probablemente se me olvide pronto. Pero eso sí, el buen rato de leerlo no lo quita nadie.
Leído~ Sea bear & Grizzly Shark
Dice la canción popular infantil que por el mar corren las liebres y por el bosque las sardinas.
Pues algo así debió de pasarles por la cabeza al par de dibujantes que colaboran últimamente con Robert Kirkman en Image, porque el dibujante de Astounding Wolfman (Jason Howard) y el de Invincible (Ryan Ottley) han sacado un one-shot en el que cada uno se encarga de una historia.
La primera trata de un oso marino. La segunda de un tiburón en un bosque. ¿COMORLL?
Pozi. Y si la premisa inicial ya resulta como mínimo curiosa, os tengo que decir que al terminar la lectura un servidor de ustedes tenía los ojos enlagrimados y el estómago dolorido de las risas producidas. Y no precisamente por el humorismo, sino por lo burro, cafre y salvaje que son ambas historias.
Y como para muestra, lo mejor es un botón, una instantánea de cada una de ellas:
Así que si os apetece desconectar la conciencia y el cerebro, y echaros unas risas, no dejéis pasar ésta tontuna. Dos historias imposiblemente entretenidas, desternillantes y locas. Con osos nadadores devoradores de hombres, robots asesinos del gobierno, extraños seres, tiburones entre la maleza que huelen la sangre de los campistas, humanos mutilados, sangre, vísceras y risas. Que al fin y al cabo es lo que es: una tontuna muy entretenida.
La mujer del viajero en el tiempo
A veces cuando bicheas los blogs amigos descubres las opiniones de gente que no conoces físicamente, pero que a base de la lectura de sus andanzas sabes que en el fondo sus opiniones no son para dejar que pasen inadvertidas y que puedes fiarte de su criterio.
A veces, cuando Lokodatar, Ternin o Nemo Nadir hablan de un libro lo busco y lo añado a mi carpeta de lecturas pendientes en el Papyre.
Y precisamente por culpa del último de ellos me enfrasqué en la lectura de La mujer del viajero en el tiempo. Su comentario sobre el libro fue motivo suficiente. ¿Que no leíste lo que dijo? No pasa nada, pulsa aquí y te lo lees.
Y lo cierto es que el libro me ha gustado muy mucho.
Y, a pesar de lo que decía sobre la adaptación cinematográfica el mismo Nemo (puedes leerlo pulsando aquí) éste finde nos animamos a verla en casa el sábado por la noche.
Y una vez más coincido con la opinión de Nemo. Además de que tuve que darle una clase magistral a mi queridísima para explicar cómo y por qué el desplazamiento temporal y el aspecto físico del protagonista dependiendo del momento en que realiza el desplazamiento y no del tiempo que estamos viendo.
Pues eso. que de los “amigos” blogueros hay veces que te puedes fiar. Aunque éso no quita que alguna vez puedan salir rana, que conste.
Y ya que estamos, me he enterado por Lokodatar que Sapkowski viene a España coincidiendo con la finalización de la publicación de los libros de Geralt de Rivia. Por fín puedo empezar a leer el tercero. Los dos primeros son relatos cortos, pero a partir de éste comenzaba un relato largo y que se continúa de libro a libro que no me decidía a iniciar por no estar completa la publicación de la saga y no querer quedarme con la mierda en la boca (malamente hablando). Ahora ya me puedo animar a empezarlo en cuanto termine el que llevo en danza.
Yo es que ERA más de Wally, saben…
Un servidor de ustedes, como supongo que muchos de mi generación (tengo 36 añazos, por si a alguien le interesa), creció con Wally West como velocista escarlata. Mi lectura semi irregular del personaje se inició precisamente con la serie que comenzó tras las Crisis Infinitas.
Quizá por éso nunca he terminado de empatizar con Barry Allen. Y eso que oportunidades no han faltado, pero no ha llegado a calarme del todo. Y ése es el motivo principal por el que me daba lo mismo que le resucitasen.
Pero es que ayer salió el Secret Files and Origins 2010 de Flash escrito por Geoff Johns y dibujado por Scott Kollins. Y ahora resulta que no me parece tan mal que lo hayan traido de vuelta. Incluso hasta me cae bien y todo. Además el resto de velocistas también aparecen, y según el guionista no van a dejar del todo la serie.
De momento ésta primera toma de contacto de un minuto con Barry ha sido muy buena. Fale, no es la primera porque está la serie del Rebirth y lo de la noche oscura… Pero dónde de verdad comienza el cacao es aquí.
Ale, ya tienen a un abonado a la serie mensual…
Leído~Dexter
Aprovechando el fin de semana largo que me ofrecían las fiestas pascuenses, le metí el mordisco al trio de novelas de Dexter Morgan traducidas al castellano.
Si bien he de reconocer que a partir de la segunda novela la cosa se va diferenciando bastante de la trama de la segunda temporada televisiva (la primera es casi un calco de la primera novela), también he de admitir que me gusta más el Dex televisivo que el literario.
Las novelas se devoran en un plisplas. Se me antojan facilonas, simples. Los personajes secundarios son bastante planos y no pasan más allá de ser unas meras comparsas para adornar el diálogo interno de Dexter con su Oscuro Pasajero.
Curiosamente, frente a lo enganchadísimo que me quedo a la pantalla con la serie de televisión, éstas novelas simplemente las puedo catalogar como entretenidillas. Así que por una vez, y sin que sirva de precedente, no se puede decir éso de “a mí me gustó más el libro…“
Re-leído ~ Preacher: Gone to Texas
Bueno, chicuelinos, ya os advertí que me había dado el puntazo de releer el Predicador más irreverente del universo vertiguense deceniano. Así que…
Podría comenzar, como muchas otras veces, situándome en el año de la picor, cuando Zinco sacó el par de tometes que acompañan a éste párrafo y el siguiente. Y contaros que como Zinco parecía que desaparecía paulatinamente y la serie me llamó la atención, me enganché a la edición en grapa americana, lanzándome a la busca y captura de los primeros números (cosa que logré) y que mes a mes, grapita a grapita y con especiales incluidos cuando correspondía, fueron entrando en casita todos y cada uno de los números hasta que estuvo la colección completa.
Incluso os podría contar que como en casa yo soy el único que lee en inglés, al final la serie termino cayendo también en castellano adquiriendo los tometes de Norma a partir de dónde Zinco lo dejó financiados en parte por mi hermano, que era el interesado en su lectura. Y al final la colección se ha quedado en mi casa. Sip, ésta serie es uno de ésos materiales que se tienen duplicados por cuestiones idiomáticas. Y lo curioso es que con el paso de los años no me ha dado por desprenderme de ninguna de las dos versiones. ¿Alguien quiere alguna? Porque por un precio razonable… Y nope, no es por comprar el anunciado cofre con tres megatochos planetarios, que deben de ser la leche de incómodos de leer.
Y ya que estamos con los tochales de Planeta, os habéis fijado en la de patatas que hay escritas en la descripción de la serie en el PDF del avance de Vertigo hecho por la editorial ¿No? Pues copio, pego, subrayo y ennegriteo…
El poderoso predicador Jesse Cluster protagoniza otro lanzamiento especial Vertigo para este 2010. Las historias centradas en este pastor poseído por el hijo de Dios y el demonio se podrán adquirir en el magnífico cofre que incluirá 3 entregas de El Predicador. Costará 100€ con el cofre de regalo para adornar las estanterías de los fans acérrimos. Para los que prefieran comprarlo por separado, los tomos saldrán en diferentes meses del año. Acompañen a Cluster en su búsqueda de Dios, mientras descubre los poderes ultraterrenales que posee.
¿Cluster? Pero si en mis ediciones se llamaba Custer, si lo saben hasta en Google… Y lo del hijo de Dios y el demonio ya me produjo carcajadas sin fín. Por eso la iglesia le tiene tirria a la homosexualidad, porque mira lo que sale luego. Y además Dios mayusculado pero el demonio no, que no se lo merece por malo. Como ésto sea un ejemplo de lo que va a haber luego en las viñetas de dentro casi que mejor esperaos a que alguien se lo compre y lo reseñe por algún lado antes de gastaros los leuros. Bueno, que nos dispersamos.
La cuestión es que definir al Preacher es un poco raro. ¿Una road-movie?¿Un western moderno?¿Desvarío religioso por culpa del guionista? Pues sip, es todo éso y algo más.
Este primer tomo tiene dos historias diferenciadas, cosa que aprovecharon los de Zinco en su día para sacar dos tometes. La primera es básicamente el planteamiento de toda la serie, la segunda un interludio antes de meterse en todo el fregado.
El principio de la serie es típicamente ennisiano: tres personajes en un local charrando y tomando algo. Ya puede ser un restaurante, un pub, un puesto de perritos en la calle, un local de striptease o en la cola del super, pero me faltan dedos en las manos para contar las veces que Ennis recurre al diálogo entre sus personajes de ésta forma. Bueno, pues resulta que están hablando entre ellos y poquito a poco, a base de flasbacks narrados por cada uno, se nos presenta una breve historia de ellos hasta que llegan al punto en el que los estamos leyendo.
Ennis nos escribe sus típicos dialogos reales como la vida misma, plagados de palabras malsonantes y coloquiales a más no poder. Y poquete a poco, nos enteramos de quienes son Jesse, Tulip y Cass. No nos lo cuenta todo de ellos (que todavía quedan más de 60 números y varios especiales por delante), pero sí que logra que simpaticemos con ellos y nos interesemos lo suficiente para seguir con la serie.
En cuanto a la serie en sí, desconozco si a estas alturas hay alguien que no se la haya leído, pero trata de la búsqueda de Dios por parte de Jesse Custer. Tampoco voy a destripar demasiado más.
La segunda historia nos plantea un punto de inicio en el que comenzar a buscarlo, a través de un amigo de Cass. Se adereza la cosa con un caso policial de un asesino en serie en New York, un poli con mala pata, otro con un curioso secreto y un amigacho de Cass casi tan peculiar como él y… ¡tachán! tenemos un pequeño descanso antes de la tormenta. ¡Y menuda tormenta! Pero de éso ya hablaremos…
Leído ~ Peligro en el Mediterráneo
Clive Cussler es un escritor fast-food para un servidor. Sus novelas de aventuras las devoro rápidamente. Y la mayoría de ellas conforme se devoran se olvidan, pero el rato que te dura la lectura te lo pasas bastante bien.
Aprovechando la tecnología adquirida me he montado una carpetita con un buen puñado de libros de éste autor. Y para ir en orden, el primero en caer ha sido éste Peligro en el Mediterráneo que es el que inicia la saga de novelas protagonizadas por el ingeniero marino, agente del gobierno y aventurero en general Dirk Pitt.
Buscando una sipnosis del libro por la red he topado con ésta: En sólo unos días los intereses norteamericanos en el Egeo sufren dos serios reveses: por un lado, una base aérea en una isla griega es atacada por un antiguo caza de la Primera Guerra Mundial; por el otro, una expedición científica debe interrumpir sus investigaciones a causa de repetidos actos de sabotaje. Dirk Pitt toma cartas en el asunto y sus indagaciones lo conducen a Bruno von Till, un anciano criminal de guerra nazi. Pero Von Tillo no es un simple demente, también posee el control de una amplia red de narcotráfico.
Al leerla se le nota un poquete a la novela que ya tiene la treintena larga de años (es de 1973, como yo) pero aún así te lo pasas pipa leyéndola.
Al fin y al cabo las novelas de Cussler son thrillers que no utilizan argumentos ni contextos excesivamente creibles. Cussler suele abusar de espectáculos fantásticos y dispositivos tecnológicos como argumento. Y es que las novelas de Pitt, además, tienen ese aire a James Bond o Indiana Jones.
Así que cuando me agobie de algún libro y me apetezca una mezcla de gran aventura y alta tecnología, generalmente implicando a villanos megalómanos, barcos perdidos, mujeres hermosas y tesoros hundidos, sabiendo que en menos de cuatro días habré terminado el libro, ya sé en qué carpeta del ebook buscar.
Leyendo, releyendo y esperando a leer
En la actualidad, tras un intrascendente Peligro en el Mediterráneo de Clive Cussler compaginándose con relatos de Philip K Dick, he comenzado el primer libro del Hielo y Fuego ése, a ver qué tal…
En la parte de viñetas éste fin de semana me ha dado por emprender la relectura de Preacher. Iremos informando.
Y esperando a leer tengo metidito en el cajón de la mesita el primer Omnibus de Alien Legion.
Para que sepáis lo que se os viene encima…
Leído ~ Precuelas de Hielo y Fuego
A pesar de los cienes de miles de millones de comentarios favorables a la saga literaria de fantasía que tiene a casi todo el fandom con el culo hecho pisicola, un servidor de ustedes nunca se había acercado a ella. Hasta ahora.
Y es que seguimos con lecturas en el cacharrete. Y concretamente abordamos el par de cuentos de Dunk y Egg publicados hasta ahora y que sirven de precuela a Canción de Hielo y Fuego: El Caballero Errante y La Espada Leal.
Si bien debo confesar que no me han disgustado, también tengo que decir que tampoco es que me hayan parecido la octava maravilla. Y es que en el terreno fantasioso también tengo callos en las córneas provocados por exceso de lecturas. Por ellas han desfilado desde bien jovencito cosas como El Hobbit y su famosa secuela, Dragonlances variados, Mundosdiscos y demás cosas que ahora mismo no recuerdo. Tengan ustedes en cuenta que ya tengo sobrepasado el meridiano de la treintena y que desde bien jovencito he sido aficionado a la lectura, por lo que llevo un cuarto de siglo leyendo como mínimo.
La primera historia (que se ha adaptado al comic y publicado por Devir en castellano) nos presenta a un escudero de caballero errante que decide continuar los pasos de su señor y participa en un gran torneo. Pocas sorpresas depara la historia en sí. Los personajes son bastante arquetípicos y a los supuestamente inesperados acontecimientos se les ve venir a la legua. Aún así reconozco que me ha gustado cómo está contado y me ha llamado la atención lo suficiente como para emprender la lectura del segundo relato.
Segundo relato denominado La Espada Leal y que muy básicamente hablando trata del enfrentamiento entre un viejo caballero con una joven y poderosa viuda por el uso del agua de un arroyo fronterizo. Que no es que me haya desagradado, pero leído justo después del anterior se me antoja bastante más flojito.
Si la cosa continúa por éstos derroteros poquito interés me despierta en inicio ésta Canción de Hielo y Fuego. Pero como tantísima gente insiste en que es la releche y poco me cuesta meter el primer libro en la tarjeta de memoria para tantearlo, pues ya os contaré cuando me decida a echarle el ojo…
Leído ~ Drácula, el no muerto
La curiosidad, la facilidad de localización y la tecnología recientemente adquirida se han aliado para inducirme a la lectura de éste libro, que probablemente no se habría producido de no arrejuntarse todo ello.
Ahora que los chupasangres están de moda, qué menos que recuperar al más célebre de todos ellos para vender ejemplares como churros. Pero claro, el nombre del personaje por sí solo igual no es empujón suficiente, mejor pillar por banda al sobrino bisnieto del escritor original para que aparezca en portada como coautor y así igual ganamos más euros…
Aprovechando los personajes supervivientes de la novela original de Stoker, Ian Holt nos cuenta una batallita de sobre cómo habría continuado la vida de todos ellos. Porque pocos somos los que dudamos que el noventa y cien por cien de la novela pertenece a éste estudioso de la obra original, y un nada por cien para el descendiente del escritor original.
Y a la situación de ésos personajes unos añetes después se le añaden los típicos personajes históricos que vivieron en la época en la que se desarrolla la historia (el mismo Stoker o Jack el Destripador y el elenco policial que le perseguía) y un par o tres personajes nuevos, para así crear una trama de giros argumentales, supuestas sorpresas y engaños al lector.
Lo malo es cuando ya estás bastante leído, y resulta que muchas de las cosas que suceden las ves venir unas cuantas decenas de páginas antes de que ocurran. La previsibilidad sobre los acontecimientos fue una de las sensaciones que me acompañaron durante su lectura. Eso sí, hay que reconocer que la lectura es amena y rápida. Muy rápida. Se lee en un plis.
En cuanto a la historia en sí, nos encontramos al hijo de Mina y Johnathan Harker envuelto en una trama en la que parece que Jack el Destripador ha vuelto a aparecer en Londres 25 años después de su último crimen y la suposición de que el mal realmente no murió y puede estar rondándole.
Y es que una pequeña e insignificante falta en la novela original sobre cómo se termina con Drácula es aprovechada por los autores para justificar su supuesto retorno.
En cuanto a estructura, la novela está narrada como cualquier libro. Desaparece ése género epistolar que predominaba en la novela original. En cuanto a personajes, pues porque nos dicen que son ellos, porque poco o nada tienen que ver con sus contrapartidas de la novela original. Pero, claro, la excusa de que han pasado unos añetes y el tiempo ha hecho mella en ellos cambiándoles el carácter les sirve para justificarse.
Pero no seamos totalmente negativistas. Hay que reconocerles a los autores el malabarismo realizado para que los acontecimientos del libro original puedan ser mirados desde otro punto de vista más acorde con la historia que ahora quieren contarnos, incluso recontando acontecimientos que dábamos por supuestos con unas pequeñas variaciones.
Pues eso, que devorada rápidamente en mi ebook no me ha parecido mala del todo, pero si me hubiese gastado los leros en su edición en papel me habría sentido estafado.
Leído~Los señores del Olimpo
Del señor Javier Negrete he leído por ahí que es profesor de griego. Esto no hace más que respaldar la lógica de que antes o después tenía que escribir una novela de éste tipo.
Protagonizada por el panteón griego mitológico de toda la vida: Zeus, Ares, Hefesto, Gea, etc. Tenemos una novela que te atrapa y no te suelta hasta el final. Sobre todo si el tema mitológico te cae en gracia, como le ocurre a un servidor.
Negrete logra con pocas frases definir y caracterizar a todos y cada uno de sus personajes (humanos y divinos) para que se supla el posible desconocimiento de alguno de ellos por el lector, pero que a la vez sean perfectamente reconocibles por aquellos que ya están más que familiarizados con los habitantes del Olimpo.
Salpicado con algunas gotillas cienciaficcioneras, para qué negarlo, nos narra el terrible enfrentamiento de Zeus contra una critaura que se autodenomina Tifón y que ha asesinado cruelmente a Zagreo, hijo de Zeus con una mortal.
Por otra parte, la tierra es presa un temible invierno, cuyo motivo principal el resto de criaturas que la habitan se lo achacan a los humanos, protegidos de Zeus. Así que para poner remedio al cambio climático están dispuestos a masacrar a la raza humana.
Divertida, entretenida, rápida de lectura y amena. ¿Qué más le podemos pedir?
Pues como aliciente tenemos un final bastante sorprendente y un epílogo en el que Negrete nos explica los orígenes, usos e invenciones de los elementos mitológicos que ha utilizado en la historia. Puede que a algunos les parezca un tostón, pero siempre es agradable que el autor te distinga entre lo que es real y lo que se ha inventado. Bueno, eso de real… ya me entienden.
Julio Verne
Pues recién cerradita Los Señores del Olimpo de Javier Negrete (mañana os hablo de ella), me fui derechito a los estantes libreros para reponer el huequito literario vacante que acababa de producirse. Un ligero revoloteo entre los (muchos) libros de la sección pendiente de lectura y, justo cuando iba a coger uno, un estirón del camal por parte de mi hijo me saca del estado semireflexivo en el que me encontraba.
Al verme ante los libros, él demandaba uno de los suyos que están situados en los estantes más bajos, aunque lo suficientemente alto como para que no llegue a pillarlos. “Eeeeto”, lo que viene a ser cuento, sinónimo de libro a su corta edad. “Oshe ito” que, aunque no lo parezca, quiere decir coche del cerdito. Es un trepidante relato de doce páginas en el que un cerdito y un mapache se dan un paseo en coche y, al no saber dónde está el freno, el mapache va arramblando con todo lo que pilla por delante: huertos, gallineros, etc.
La cuestión es que en el camino que va desde la parte superior a la inferior de las estanterías, mi mirada pasó de soslayo sobre el material ya leído (y a veces releído). Y como creo que ya he comentado en alguna ocasión que a nivel lector funciono muchas veces por impulsos, pues como que pasé de lectura nueva y agarré La vuelta al mundo en 80 días.
Pulido de una sóla tacada.
Y es que el señor Verne es mucho Verne. Es un magnífico narrador de historias. Es capaz de engancharte desde las primeras hojas. Y no sólo en las típicas y conocidas obras vaticinadoras como 20.00 Leguas de Viaje Submarino (submarino), De la Tierra a la Luna (cohetes), Robur el conquitador (helicóptero), etc. Sus novelas “marineras” tampoco tienen desperdicio alguno: Hijos del Capitan Grant, Un capitán de quince años, El rayo verde… O esas grandes aventuras como Miguel Strogoff, Cinco semanas en globo o Las tribulaciones de un chino en China.
Vamos, un autor que injustamente se ha desterrado a la literatura juvenil, cuando en realidad es disfrutable en cualquier momento y edad. Lo bueno que tiene, y que quizá sea uno de los motivos de su encasillamiento, es que es disfrutable con doce, veintitres, treinta y ocho, cuarenta y seis u ochenta años.
Gracias a mi fallecido tío y su adquisición en el 86/87 de un coleccionable de Orbis dedicado a éste autor descubrí los famosos y los menos conocidos libros de éste autor. Por desgracia no tengo ni idea de qué ocurrió con aquellos libros.
Y si por una de aquellas nunca os habéis acercado a sus palabras impresas, ¡ya estáis tardando!
Cómo pasa el tiempo…
El otro día mi mujer me preguntó dónde estaba el relato cortísimo aquel del vampiro que una vez le dí a leer, con intenciones de pasárselo a una conocida.
Mi memoria y un rebusque en el estante dieron como resultado el chiquitó volumen de Ultramar recopilatorio de historias breves publicado en 1987 cuyo autor era Rafael Marín Trechera ¿les suena de algo el nombre? Pues les juro que cuando yo compré el tomito cualquier relación suya con las viñetas me era totalmente ajena. De hecho por aquel entonces la única referencia previa que tenía del autor era la novela de Lágrimas de luz que había leído en la colección de ciencia ficción de Orbis (la de libritos de ésos azules que me he metido entre pecho y espalda) y que me había dejado una grata impresión tras su lectura poco tiempo antes.
La verdad es que al ser tan breve se podía copiar y todo. Pero la perrunería manda, y si por una de aquellas se podía encontrar por la web para sólo tener que darle a copiar y pegar en el mail, pues mejor que mejor.
Bueno, pues resulta que el mencionado microrelato, cuyo título es Un ligero sabor a sangre, fué colgado por el autor en su blog (o bitácora como él lo denomina) al poquito de iniciarlo.
Concretamente se puede leer aquí.
Y ahora una pregunta para todos ustedes y que es la que motiva el título de ésta entrada… ¿Suena de algo el nombre del segundo comentario, aunque se haya omitido la parte de cierta editorial pijamera?
Pues eso…
Triunvirato bonito de ver
Hace muy mucho que no hablo de tebeos ¡Sacrilegio! Así que hoy os comento algo relacionado con ellos. Aunque tampoco os emocionéis demasiado, que la entrada es corta.
Hay tres artistas que bajo mi punto de vista tienen bastante en común, aunque son diferentes entre sí. Y todos ellos me caen en gracia. Nombrémoslos en orden
alfabético inverso de sus apellidos: Michael Zulli, Charles Vess y Mike Kaluta. Y, aunque en sus nombres tenéis los respectivos enlaces a sus páginas web, veamos un dibujete de cada uno (mejor que pulséis sobre ellos para verlos enormes).
¿Y lo que les veo en común? Pues no sabría definirlo exactamente. No sé si es por el tipo de coloreado, por la inevitable asociación a la Fantasía en sus estilos, por haber participado en proyectos similares…
La cuestión es que cada vez que veo algo de ellos me suelo acordar de los otros dos. Y sip, más de una obra tengo comprada en casa simplemente por ser alguno de ellos el ilustrador…
A ver si cae algo en la lotería para pillarse algún original de ellos. Ahora, que como sean del tamaño de éste que está haciendo Vess ya me puede tocar algo más que una pedrea. Pero no negaréis que sería un puntazo tener algo así colgado en casa. Aquí tenéis el enlace dónde se muestran algunos detalles a base de zoom de éste pedazo de obra.
Curiosidad en El Jinete Blanco
No hace mucho me pegó el venazo de releerme algo de Lucky Luke. Probablemente mi reciente re-Visita a Angux tuviese algo de culpa. Entre los albumes recopilados en el primer tomo de los que allí mencionaba se encuentra junto con El Emperador Smith, El gran Duque y El Pie Tierno, éste Jinete Blanco.
La historia trata de un grupo de actores que van de pueblo en pueblo representanto la obra que da título al comic y cada vez que se alcanza cierto punto de la obra se realiza un robo en el banco del pueblo en cuestión.
Lo que me ha resultado curioso del tomo no es que se produzca el robo. Lo que me llama la atención es el cómo. En ningún momento se explica la forma de realizarlo y todos y cada uno de los componentes de la compañía se hallan en el Saloon de turno mientras se ejecuta la obra. También sería demasiada casualidad que el robo se produjese antes de la representación y el banquero correspondiente recuperase la consciencia al mismo tiempo que el resto de sus compañeros de gremio de otras localidades…
Pues eso, una de ésas tontunas en las que a veces te fijas y a las que no le encuentras explicación.
Leído: El mapa del tiempo
Bueno, pues si hace unos días os comentaba que estaba enfrascado en la lectura de El mapa del tiempo (con mutilación incluída) , ahora ya os puedo comentar algo de ella, puesto que ya la he concluído. Y no, El mapa del tiempo no trata de las predicciones meteorológicas para el próximo fin de semana, es sobre viajes en la corriente temporal.
Al señor Felix J. Palma un servidor lo conocía a través de diversos relatos cortos cienciaficcioneros publicados en Artifex a lo largo de sus distintas encarnaciones. Y la verdad es que en el terreno de la narrativa breve siempre me había dejado con buen sabor de boca. En cambio ésta incursión en novela larga (más de seiscientas páginas) el sabor ha sido un poco agridulce.
Por cierto, intentaré no ser demasiado destripativo en cuanto al libro, por éso de que puede haber alguno que no lo haya leído y le haga gozo hacerlo. Pero remarco el intentaré.
La novela está dividida en tres partes. La primera de ella nos habla del deseo de un caballero de viajar ocho años en el pasado para salvar a su amada de un terrible destino. La segunda trata de una joven aristócrata aburrida que cree que podrá tener una vida emocionante si se queda a vivir en el año 2000. La tercera… bueno, quizá fuera mejor no hablar demasiado de la tercera.
Tal vez debería haber advertido antes que la acción transcurre en Londres en 1896, de ésta forma igual se habría comprendido mejor el párrafo anterior. Al desarrollarse en éste año el autor se permite incluir en la novela ciertos personajes históricos que compartían escenario y época: Jack el Destripador, El hombre Elefante, H.G. Wells, Henry James, Bram Stoker…
Es una novela para entretenerse y pasar el rato. La forma de escribir de Palma no resulta pesada en ningún momento y las páginas fluyen rápidamente. Aún así creo que le sobran un par de cientos de ellas. En muchas ocasiones se relatan cosas inútiles y superfluas que no hacen más que estirar el número de páginas. Pasajes como la aparición del Hombre Elefante, o el relatar completamente el contenido de la novela de La máquina del tiempo creo sinceramente que no aportan nada y que se podrían haber reducido considerablemente en duración o incluso eliminado.
Parece que le voy dando una de cal y otra de arena según voy contando cosas, pero en realidad la valoración global ha sido bastante positiva. A pesar de ése sabor agridulce que os comentaba. Y precisamente ésa sensación me la provocó la tercera parte de la historia. La parte de la que es mejor no hablar, que es más cienciaficcionera que sus predecesoras y más breve en duración. Y es que hasta ése momento Palma juega con nosotros a su antojo creando situaciones, desmontandólas después, engañando a sus personajes y a nosotros mismos en algunos momentos, de una manera bastante hábil. Y es precisamente cuando deja de engañarnos cuando deja de caerme en gracia. Quizá si ésa tercera parte hubiese sido similar a las anteriores el conjunto final habría ganado bastantes enteros.
Resumiendo se podría decir que es para leerla y olvidarse de ella al poco tiempo. Ojo, que no quiere decir que sea mala, que mientras se lee uno se lo pasa bomba. Y para quien quiera ahorrarse unos leurillos, que sepan que está editada también en tapa blanda.
Estantes, estantes…
Soy un desastre, confeso e irremediable. Una vez al año o así me dedico a sanear el tema, sacando cosas, ordenando otras, cambiándolas de sitio, etc. Para aquellos curiosos que más de una vez han hecho alusión a mis tebeyos, aquí mismo tenéis unas pocas instantáneas de algunas de mis baldas…
Hay algunas más, por supuesto, pero al menos aquí teneis una muestra. Es que por el espacio que hay en la habitación no lograba hacer una única foto que alcanzase de suelo a techo. Incluso aún habiéndolo fragmentado queda una altura más aún por debajo que no ha cabido en las fotos. Ahora debéis añadir una hilera y pico exactamente iguales justo al lado y os podréis hacer una idea de lo que hay en casa. Falta lo que se quedó en casa de mis progenitores, pero bueno. Al fin y al cabo tampoco pretendía hacer ésta entrada para presumir.
Y aquí sólo veis la cara vista. Me explico, dada la profundidad de los estantes el material se acumula a razón de dos tandas por estante. Detrás de todo lo que véis hay otra cantidad exactamente igual (o parecida). Por ejemplo, detrás de los tomos europeos (en la base de la última balda en la última foto) hay material de Zinco. Así se “sepulta” el material que comprende series terminadas o cosas que guardo y no va a ser releído en breve.
Ahora es cuando podéis empezar a sorprenderos, a no entender cómo es que tengo según qué cosas y yo, gustosamente, responderé a todas y cada una de vuestras preguntas…
Pero antes que nada, permitidme recordaros que no vivo solo, que en casa mi mujer también lee cosas y que yo soy el almacenador no sólo de mis lecturas, sino que también de lecturas de mi hermano, dado que cuando él se marchó de casa de mis padres todo el material se quedó allí, y de allí ha ido a mi casa. Y todavía a día de hoy hay cosas que se compra y yo guardo.
Como la cosa salía muy grande en la ventana emergente he reducido un pelín las fotos, pero en tamaño grande están aquí la 1, la 2 y la 3.
Crisis de Identidad: El principio de todo el cacao
Corría el año 2004 cuando DC anunció a bombo y platillo una serie limitada protagonizada por la JLA y guionizada por el novelista Brad Meltzer que iba a cambiar para siempre jamás el panorama pijamero. Y lo hizo, pero bajo mi punto de vista no cómo ellos pensaban.
La serie en sí seguida mes a mes a un servidor de ustedes le supuso una delicia. Era divertidísimo elucubrar quién sería el personaje malo maloso de la trama, hacer teorías, a cada cual más absurda, sobre el cómo y el por qué de los acontecimientos y compararlas con las cienes de miles de teorías similares o diferentes que pululaban por la red y los corrillos en la librería especializada. Por cierto, que adiviné quién era y cómo lo había hecho, aunque se me escapó el por qué.
Todo ésto, por desgracia, se perdía en su lectura en tomo (que es como ocurrió en castellano). La tensión de esperar mes a mes, de añadir alguna gotilla de información al respecto, etc. se iba totalmente al traste.
La serie se suponía que iba a ofrecer un oscurecimiento sobre el caracter de los personajes, una adulticificación del medio, una vuelta de tuerca que nunca nadie se había atrevido a dar… Pues bueno, no negaré que algo de éso hubo. Pero también supuso algo más.
A partir de aquí comenzamos a enlazar historias una tras otra hasta llegar al día de hoy. Este fue el punto de inicio. De aquí pasamos a la Crisis Infinita, de ella a 52 y el Año Después, luego nos vino la Cuenta Atrás y de ella la Crisis Final. Y justo después de ésta nos encontramos en plena Noche Más Oscura.
Sip, hay que reconocerle que a partir de la Crisis de Identidad el pijamismo deceero ya no fue el mismo, fue encadenando evento tras evento sin parar.
Y de los señores de la acera de enfrente no diremos nada, pues se puede jugar a lo mismo desde el Vengadores Desunidos, Dinastía de M, Guerra Civil, Invasión, Reino Oscuro… (igual he desordenado o saltado algo, pero es que Marvel siempre me ha llamado menos la atención…). Y por supuesto, para tirarle salivitas a los marvelitas, ellos empezaron un par de meses más tarde. Aunque también hay que reconocerles que han sido unos alumnos muy aventajados.
Y es que llevamos cinco añetes en que el pijamismo de las dos grandes es exactamente igual que el clásico juego de tablero: de oca a oca y evento que te toca…
Re~Leído: GL Rebirth
Este viernes recogí de Gotham el tomo de Agente Naranja, el último aparecido de la serie del amigo del anillico verde. La verdad es que el pijamismo lo tengo abandonado y de capa caída últimamente. Incluso ésta serie está en la cuerda floja por temas de noches muy oscuras y cruces variados. Para intentar salvarla de la quema, y dado que aún quedarán unos cuantos mesecillos hasta el siguiente volumen, a mi inconsciente le dió por imponerme una relectura desde los inicios para tomar la decisión. Así que mientras en la tele había una película “basada en hechos reales”, ayer por la tarde agarré el tomo y…
Hace un porrón de tiempo, cuando todavía me gastaba cienes y cienes de euros mensuales tanto en producto nacional como extranjero, y todos y cada uno de ellos en grapita, se dió la noticia que el fandom anhelaba y temía a partes iguales: el regreso de Hal Jordan como Linterna Verde.
Al saberse el guionista encargado del tema me permití relajarme y esperar lo mejor. Al fin y al cabo, dado el trabajo que venía realizando en Flash y JSA, de Johns te podías fiar. Baste ver lo que hizo con Hawkman para esperar algo decente con Hal.
Y la historia salió, y mes a mes la cosa se fue destripando, hasta que al terminar la serie me quedó la sensación de que era imposible que no se les hubiese ocurrido antes y que habían tardado demasiado en hacerlo. Y éso que no pude evitar ciertas referencias o analogías marvelianas fenixeras conforme aparecía la serie.
Eso de que el cuerpo estuviese en animación suspendida fuera del alcance de los demás, el tema de “no era yo, era un ser malo maloso” con mi cuerpo… Demasiado parecido a aquel retorno de Jean Grey que se marcó hace años para la creación de Factor X. De todas formas, y más aún teniendo en cuenta mi debilidad deceera, éso no me impidió disfrutar como un enano y quedarme con buen sabor de boca.
Más adelante, cuando me pegó el venazo de adquirir la serie en tometes de tapa dura conforme iban saliendo, éste Rebirth se me hizo muy complicado de conseguir. Menos mal que siempre hay amiguetes que echan un cable en algunas ocasiones y me lo encontraron (además de bastante económico).
Y, centrándonos en la relectura, hay varios detalles que en su momento no aprecié dado que no sabía cómo iban a suceder los acontecimientos futuros. Hay muchísimas pistas tanto en guión como en dibujo sobre lo que vendrá después. Por ejemplo tontuno, mirad el aura que rodea a Hal/Spectre cuando está a punto de castigar a Black Hand en el primer número de la serie ¿os recuerda a algo el dibujo que forma?
Pues eso, que unos cinco añetes después la ésta miniserie me ha seguido gustando. Y también ratifica el hecho de que el señor Geoff Johns es más un corredor de fondo que de velocidad, que tiene planeadas y planificadas las cosas a medio/largo plazo. Aunque debo de reconocer que el inicio de la posterior serie regular me dejó un pelín frío y la cosa se fue cogiendo después. Pero si éso ya hablaremos de ello en otra ocasión…
Leído: Isaac el pirata 5. Jacques
Vamos con el último tomo editado.
El inicio del tomo puede resultar un poco confuso. Vemos a los protagonistas en un entorno diferente y sin pista alguna de cómo o por qué se encuentran en ésa situación. Pero tranquilos, que aunque no sea explícitamente y palabra por palabra, la cosa se aclara a lo largo del volumen.
Pocas cosas ya puedo deciros después de éstos días hablando de la serie. Sería tontuno ponerme a ensalzar una vez más la perfecta utilización de los recursos del noveno arte por parte del autor. Tampoco voy a alabar de nuevo la maravillosa labor llevada a cabo por el colorista. Y no tendría sentido relataros los acontecimientos que suceden alrededor de Issac y Alice (a la que volvemos a tener en ésta entrega) porque bastante he destripado de la trama en ésta semana aunque siempre haya intentado contar lo mínimo para no fastidiar a quien no lo haya leído.
Lo que sí que podría deciros y no he mencionado ni una sola vez es la edición. Hay que reconocerle a Norma una edición impecable. Con su papel de buen gramaje, sus tapitas duras y, al menos que ahora recuerde, exento de errores ortográficos. Una buena edición, la verdad.
Bueno, pues con esto llegamos ¿al final?. No lo tengo yo demasiado claro. Por la lectura del tomo es evidente que estamos ante un coitus interruptus. Pero según la wiki y otras webs consultadas no hay más material de ésta serie. El amigo Blain decidió tomarse un descansito para hacer otras cosillas. Así que nos toca roernos las uñas hasta los codos en espera de saber más cosas de Isaac, su padre (que gana peso en la trama precísamente en ésta última entrega), Jacques y Alice. Esperemos que no sea mucho, pero tengamos en cuenta que éste quinto álbum es del 2005 y no hay noticias aún de su continuación… ‘cachis!












