Cosas de Nacho

El enemigo principal de la página en blanco

El pequeño Spiderman

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Después de una dura jornada peleándose con los supervillanos de turno, el pequeño Spiderman regresa al hogar…

Luego se sienta un ratito a ver algo en la televisión antes de cenar. Normalmente ve sus propias aventuras en versión de dibujos animados…

Y se pone el pijama después de la cena, para echarse un sueñecito reparador y estar descansado de cara  a la próxima jornada de lucha contra el crimen.

Y no hubo forma de averiguar su identidad secreta hasta que se quedó dormido. Bajo ningún concepto, soborno o amenaza consentía el canalla en quitarse la máscara…

Escrito por Nacho

28 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Nochebuena, Navidad y fin de semana…

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Así que a lo tonto, a lo tonto… pues que no regreso hasta el lunes!!

Eso sí, que tengan todos una buena noche ídem.

He estado buscando alguna imagen para adornar la entrada. Al final han sido seleccionadas dos.

La primera es de una cerveza oscura mexicana, de la cual desconocía su existencia:

Y la segunda habla por sí misma:

A pasarlo bien con los vuestros y ya nos vemos la semana que viene.

Escrito por Nacho

24 Diciembre, 2009 a las 12:00 pm

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Otro mensaje, éste más lejano

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En mi humilde buzón virtual apareció éste misterioso mensaje ayer por la noche:

Buenas noches, débiles humanos.

Un año más, me llena de orgullo y satisfacción en estas fechas tan señaladas turbar la paz de vuestros hogares para, desde la posición que me confiere mi ya inminente liderazgo planetario, felicitaros estas fiestas.

Sabeis que corren tiempos difíciles y vientos de cambio en el blog. Pero no debeis temer, puesto que aunque el abismo se encuentre a un solo paso de distancia y una tormenta eléctrica amenace nuestras cabezas, el Blog de Jotace siempre estará presto para dar un paso al frente, sosteniendo bien enhiesto el metálico y afilado mástil que sujeta la bandera de nuestras esperanzas en un mundo más amable, con más gorilas y más chochoas.

Así pues, por la presente podeis daros por felicitados e, incidentalmente, reclutados para Esclavizar y Sojuzgar a Vuestros Semejantes, cuando la Causa Marciana así lo requiera y la ocasión sea propicia.

Que al paso que vamos no va a tardar.

Un saludo (verde), desde el inefable Blog de Jotace

Escrito por Nacho

24 Diciembre, 2009 a las 10:00 am

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Leído~Los señores del Olimpo

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Del señor Javier Negrete he leído por ahí que es profesor de griego. Esto no hace más que respaldar la lógica de que antes o después tenía que escribir una novela de éste tipo.

Protagonizada por el panteón griego mitológico de toda la vida: Zeus, Ares, Hefesto, Gea, etc. Tenemos una novela que te atrapa y no te suelta hasta el final. Sobre todo si el tema mitológico te cae en gracia, como le ocurre a un servidor.

Negrete logra con pocas frases definir y caracterizar a todos y cada uno de sus personajes (humanos y divinos) para que se supla el posible desconocimiento de alguno de ellos por el lector, pero que a la vez sean perfectamente reconocibles por aquellos que ya están más que familiarizados con los habitantes del Olimpo.

Salpicado con algunas gotillas cienciaficcioneras, para qué negarlo, nos narra el terrible enfrentamiento de Zeus contra una critaura que se autodenomina Tifón y que ha asesinado cruelmente a Zagreo, hijo de Zeus con una mortal.

Por otra parte, la tierra es presa un temible invierno, cuyo motivo principal el resto de criaturas que la habitan se lo achacan a los humanos, protegidos de Zeus. Así que para poner remedio al cambio climático están dispuestos a masacrar a la raza humana.

Divertida, entretenida, rápida de lectura y amena. ¿Qué más le podemos pedir?

Pues como aliciente tenemos un final bastante sorprendente y un epílogo en el que Negrete nos explica los orígenes, usos e invenciones  de los elementos mitológicos que ha utilizado en la historia. Puede que a algunos les parezca un tostón, pero siempre es agradable que el autor te distinga entre lo que es real y lo que se ha inventado. Bueno, eso de real… ya me entienden.

Escrito por Nacho

24 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Julio Verne

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Pues recién cerradita Los Señores del Olimpo de Javier Negrete (mañana os hablo de ella), me fui derechito a los estantes libreros para reponer el huequito literario vacante que acababa de producirse. Un ligero revoloteo entre los (muchos) libros de la sección pendiente de lectura y, justo cuando iba a coger uno, un estirón del camal por parte de mi hijo me saca del estado semireflexivo en el que me encontraba.

Al verme ante los libros, él demandaba uno de los suyos que están situados en los estantes más bajos, aunque lo suficientemente alto como para que no llegue a pillarlos. “Eeeeto”, lo que viene a ser cuento, sinónimo de libro a su corta edad. “Oshe ito” que, aunque no lo parezca, quiere decir coche del cerdito. Es un trepidante relato de doce páginas en el que un cerdito y un mapache se dan un paseo en coche y, al no saber dónde está el freno, el mapache va arramblando con todo lo que pilla por delante: huertos, gallineros, etc.

La cuestión es que en el camino que va desde la parte superior a la inferior de las estanterías, mi mirada pasó de soslayo sobre el material ya leído (y a veces releído). Y como creo que ya he comentado en alguna ocasión que a nivel lector funciono muchas veces por impulsos, pues como que pasé de lectura nueva y agarré La vuelta al mundo en 80 días.

Pulido de una sóla tacada.

Y es que el señor Verne es mucho Verne. Es un magnífico narrador de historias. Es capaz de engancharte desde las primeras hojas. Y no sólo en las típicas y conocidas obras vaticinadoras como 20.00 Leguas de Viaje Submarino (submarino),  De la Tierra a la Luna (cohetes), Robur el conquitador (helicóptero), etc. Sus novelas “marineras” tampoco tienen desperdicio alguno: Hijos del Capitan Grant, Un capitán de quince años, El rayo verde… O esas grandes aventuras como Miguel Strogoff, Cinco semanas en globo o Las tribulaciones de un chino en China.

Vamos, un autor que injustamente se ha desterrado a la literatura juvenil, cuando en realidad es disfrutable en cualquier momento y edad. Lo bueno que tiene, y que quizá sea uno de los motivos de su encasillamiento, es que es disfrutable con doce, veintitres, treinta y ocho, cuarenta y seis u ochenta años.

Gracias a mi fallecido tío y su adquisición en el 86/87 de un coleccionable de Orbis dedicado a éste autor descubrí los famosos y los menos conocidos libros de éste autor. Por desgracia no tengo ni idea de qué ocurrió con aquellos libros.

Y si por una de aquellas nunca os habéis acercado a sus palabras impresas, ¡ya estáis tardando!

Escrito por Nacho

23 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Cómo pasa el tiempo…

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El otro día mi mujer me preguntó dónde estaba el relato cortísimo aquel del vampiro que una vez le dí a leer, con intenciones de pasárselo a una conocida.

Mi memoria y un rebusque en el estante dieron como resultado el chiquitó volumen de Ultramar recopilatorio de historias breves publicado en 1987 cuyo autor era Rafael Marín Trechera ¿les suena de algo el nombre? Pues les juro que cuando yo compré el tomito cualquier relación suya con las viñetas me era totalmente ajena. De hecho por aquel entonces  la única referencia previa que tenía del autor era la novela de Lágrimas de luz que había leído en la colección de ciencia ficción de Orbis (la de libritos de ésos azules que me he metido entre pecho y espalda) y que me había dejado una grata impresión tras su lectura poco tiempo antes.

La verdad es que al ser tan breve se podía copiar y todo. Pero la perrunería manda, y si por una de aquellas se podía encontrar por la web para sólo tener que darle a copiar y pegar en el mail, pues mejor que mejor.

Bueno, pues resulta que el mencionado microrelato, cuyo título es Un ligero sabor a sangre, fué colgado por el autor en su blog (o bitácora como él lo denomina) al poquito de iniciarlo.

Concretamente se puede leer aquí.

Y ahora una pregunta para todos ustedes y que es la que motiva el título de ésta entrada… ¿Suena de algo el nombre del segundo comentario, aunque se haya omitido la parte de cierta editorial pijamera?

Pues eso…

Escrito por Nacho

23 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

Posteado en Lecturas, Yo

A veces te replanteas las cosas…

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Ayer tarde estaba plantando ante mis estantes (sip ésos que salieron por aquí hace unos días) con mis brazos en jarras y planteándome qué leer  y después de varios minutos resulta que no se me antojaba nada.

La pila de lectura ya no existe. Actualmente cuando algo entra en casa va directo a un hueco en la estantería hasta que se lee y se muda al lugar dónde se irá a vivir para siempre.

¿Para siempre? Pues va a ser que no.

Esto igual lo habéis leido por otra parte, pero por si acaso…

Tras muy mucho tiempo de mirar lo que tenía delante la parte racional del cerebro ya ha tomado firme decisión de mandar a paseo a la emocional y decidir firmemente qué cosas merece la pena conservar y a qué cosas hay que buscarles hogares de acogida.

Así que todo aquel que sueñe con material deseado (y que coincida que yo posea), pues que me diga ésas cosillas que le suenan que podría tener y qué valor tendrían para él.

Os dejo libertad de precio. Supongo que cada uno sabrá lo fácil o imposible que resulta conseguir determinado material y el valor que pueda tener.  Siempre podéis bichear por las tiendas online, ebay o similares para haceros una idea.

A ver si después de Navidad me animo a poner un listado. Pero que sepan que si alguno pide algo y por casualidad se llega a un acuerdo éso ya no estará disponible.

Por lo demás,  un servidor les atenderá gustosamente…

Escrito por Nacho

22 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Triunvirato bonito de ver

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Hace muy mucho que no hablo de tebeos ¡Sacrilegio! Así que hoy os comento algo relacionado con ellos. Aunque tampoco os emocionéis demasiado, que la entrada es corta.

Hay tres artistas que bajo mi punto de vista tienen bastante en común, aunque son diferentes entre sí. Y todos ellos me caen en gracia. Nombrémoslos en orden

alfabético inverso de sus apellidos: Michael Zulli, Charles Vess y Mike Kaluta. Y, aunque en sus nombres tenéis los respectivos enlaces a sus páginas web, veamos un dibujete de cada uno (mejor que pulséis sobre ellos para verlos enormes).

¿Y lo que les veo en común? Pues no sabría definirlo exactamente. No sé si es por el tipo de coloreado, por la inevitable asociación a la Fantasía en sus estilos, por haber participado en proyectos similares…

La cuestión es que cada vez que veo algo de ellos me suelo acordar de los otros dos. Y sip, más de una obra tengo comprada en casa simplemente por ser alguno de ellos el ilustrador…

A ver si cae algo en la lotería para pillarse algún original de ellos. Ahora, que como sean del tamaño de éste que está haciendo Vess ya me puede tocar algo más que una pedrea. Pero no negaréis que sería un puntazo tener algo así colgado en casa. Aquí tenéis el enlace dónde se muestran algunos detalles a base de zoom de éste pedazo de obra.

Escrito por Nacho

22 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Avanzando, reduciendo y creciendo

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Si el otro día ya comentaba el amigo Mario que las cadenas musicales han sufrido un proceso de reducción considerable, otro tanto de lo mismo ha pasado con los reproductores personales.

En un inicio aparecieron los Walkman. Casi todo el mundo tenía uno de éstos cacharrillos con auriculares de diadema y esponjita anaranjada en cada oreja. Dado que Sony fue el creador del bicho, con ésta marca iremos evolucionando.

¿A que es bonito? Con sus botoncicos que se hundían y a veces se que quedaban hundidos para siempre jamás, su sintonizador analógico de emisoras de radio girando la ruedecita… No he encontrado la imagen de los auriculares que os comentaba, pero seguro que a más de un viejuno le suenan.

Después de poder reproducir cintas de casete en plan portable, el siguiente paso se realizó con los discos compactos.

Aquí la verdad es que con el discman se perdía el elemento reductor, dado que el aparato tenía que ser por narices del tamaño del CD como mínimo. Así que aunque fuesen planitos el diámero era casi igual en todos los modelos.

Y después del compact nos metemos ya en plena era digital, con archivos flotando por la web y registrándose en aparatos denominadosl MP3.

Ahora basta con conectar el chirivito al ordenador para tener cienes y cienes de horas de audio en un aparatete más chiquitín que un lapicero.

Pero claro, además del audio ¿por qué no tener vídeo? Pues saquemos el MP4.

Aquí nos dejamos los ojillos intentando ver en una pantallita chiquitina algunos vídeos. La asignación del nombre continuando la serie numérica siempre me ha llenado de dudas ¿dónde estaban el MP1 y el MP2? ¿son los nuevos nombres del walkman y el discman?

Porque lo de la evolución numérica continúa, dado que el otro día al ojear una de ésas propagandas que te dejan en los buzones de casas de electrodomésticos descubrí que ya existe el… MP5 (por el cu…)

Que por lo visto es un MP4 pero que puede reproducir más tipos de archivo y con la pantalla más grande.

Así que hemos pasado de la reducción al agrandamiento.  Ahora se admiten apuestas… ¿qué es lo que tendrá el MP6?

Escrito por Nacho

21 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Unas risillas

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Con todos ustedes, mi retoño, un sillón-balancín y mi estreno en Youtube…

Escrito por Nacho

21 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Piratones viejunos

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Hoy en día está en boca de casi todo el mundo el tema de la piratería, de las descargas ilegales, la SGAE y demás. Pero… ¿recuerdan ustedes, los más mayores, la piratería de nuestra juventud? Pues la oleada de entradas nostálgicas de ésta semana me lo ha hecho recordar…

Para comenzar, les presentaré a todos ustedes el mayor y más peligroso enemigo de la SGAE durante muy muchos años:

piratismo

Sip, éste aparato infernal era una máquina de piratería sin freno.

Si te comprabas o te dejaban un LP de vinilo, él era capaz de realizar una “copia de seguridad” en una cinta de casette.

Si te dejaban una cinta de casette, era capaz de duplicarla a la perfección, creando así una “copia de seguridad”.

Si te gustaba una canción que estaban echando en la radio en ése momento, te podía hacer una “copia de seguridad” de éso mismo que estabas oyendo.

Incluso cuando el aparato evolucionó y se acopló un módulo capaz de reproducir discos compactos… ¡también podía hacer “copias de seguridad” de éstos.

Vamos, que el Emule era un inocente corderito comparado con éste aparato infernal.

Y ésto en el terreno musical. Si nos metemos en el de las películas el malo maloso es…

video

Sip. Parece inocente, pero armado con un cable de ésos que separan el audio y el vídeo (uno rojo, otro blanco y el tercero amarillo) y conectándose a un aparato similar era capaz de realizar “copias de seguridad” de películas.

Lo del cable luego evolucionó y se convirtió en euroconector, todo sea dicho. Pero lo cierto es que si tenías un amigo con otro aparato, un vecino, o la suficiente pasta como para tener dos, las visitas al videoclub no eran para ver películas… ¡era para piratearlas!

Es más, incluso en algunos videoclubs no había más que un original de algunos films y el resto de copias que se alquilaban eran “copias de seguridad” realizadas por ellos mismos. Y os juro que ésto lo he vivido yo mismo.

Bueno, y por supuesto que era capaz de realizar “copias de seguridad” de todo lo que se emitía por televisión.

Curiosamente en ésa época no se hablaba nada de derechos de autor, copias ilegales, piraterismo ni nada de éso…

Escrito por Nacho

18 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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A veces me felicitan…

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Procedamos a la difícil tarea de copiar y pegar…

Samaritano os desea una felices fiestas acompañados de gente que no cometa fechorías, porque como se entere de que hacéis maldades, va a cojer el cotillón de nochevieja y os lo va a meter por el culo.

postal_SAM_2009

La política interna del blog de Ximi y su línea editorial no nos permiten alegrarnos por las fiestas (sobre todo si benefician en algo a alguien), pero como sabemos que es importante para la sociedad celebrar las idioteces que sean y comprar muchas mierdas, os mandamos esta postal para que podáis regocijaros con su vista y os deis por felicitados de parte de:

El blog de Ximi

crismas_blogdeximi_baja

Y para finalizar…

image001

Como podéis ver todos de amor, paz, amistad y fraternidad… ¿Cómo me las ingenio para atraer sólo éste tipo de felicitaciones?

Escrito por Nacho

18 Diciembre, 2009 a las 10:00 am

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Niñera moderna

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Decíamos ayer que en casa de mis progenitores se halla un pequeño tesoro cinematográfico en forma de cintas de VHS. La lectura del título de éste film en el lomo de una de ellas me provocó una oleada de buenos recuerdos y tuve que desempolvar y reconectar el reproductor de vídeo que tengo en casa aparcado en un armario para visionarla.

NIÑERA MODERNARobert Young y Maureen O’Hara son un matrimonio con tres churumbeles. El es un abogado ocupadísimo, ella un ama de casa y madre a tiempo completo. Pero resulta que precisan de los servicios de una niñera para poder hacerse cargo de su prole. Para tal fin ponen un anuncio en la prensa.

A dicho anuncio contesta Lynn Belvedere, con intachable reputación y magníficas referencias. Lo único atípico es que Lynn es un hombre, y no una mujer. Estirado, serio, inmodesto y definido por sí mismo como “un genio“.

A pesar de ello demuestra tener buena mano con los niños y ganarse el respeto y cariño de toda la familia.

Atípica comedia para ser de 1948, al atribuir a un hombre un rol definitivamente femenino en aquella época. Cliffton Webb (Mr. Belvedere) se ganó la nominación al Oscar por ésta interpretación. Lo cierto es que es muy divertida y está plagada de muchas frases geniales y lapidarias en boca del “niñero”.

El exito cosechado le sirvió para contar con dos secuelas, además de una serie de televisión (treinta años más tarde) basada en el personaje que duró de 1985 a 1990.

No sé si la conociáis de antemano, pero si teneís en casa cierto programa con nombre de animal que sepáis que se puede encontrar fácilmente.

Escrito por Nacho

18 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Chituchi…

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Hubo una época en la que en La 2 ponían películas clasiconas, sin colorines y, para mayor colmo, sin traducir y con cartelitos, a partir de la medianoche.

Hubo una época en la que mi vídeo VHS echaba humo a base de programar y visionar ésas películas.

Hubo una época en la que igual me daba ver a Nuck Chorris que a Abbot y Costello, a Chuachenaguer que a Fred Astaire, a Maikel Jota Fos que a Lon Chaney, Harlod Lloyd, Buster Keaton

Hubo una época en la que me dio por consumir CINE (asín en mayusculado).

Qué pena que ahora la familia no comprenda mi filia y éstas cosas me toquen verlas a solas y en la clandestinidad, como si de pelis porno se tratase.

Aún así, para soportar el mono, todavía hay veces que copio una carpeta que tengo en el disco duro con canciones viejunas hollywoodienses en el pemetres y comienzo a canturrear…



Escrito por Nacho

17 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Novedades de WEE para el Salón de Zaragoza

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Una vez más, cumpliendo el papel de servicio público, os pongo el mail que me han mandado:

Hola a todos.

En nombre de Webcómics en Español, os adjunto nota de prensa con las novedades en formato papel que los distintos autores de webcómics vamos a presentar en este próximo Salón del Cómic de Zaragoza.

También podéis verlas en este enlace: http://www.webcomics.es/novedades

¡Un saludo!

La nota de prensa no os la he puesto porque aún no tengo claro cómo se cuelgan los PDF en las entradas, pero de todas formas es exactamente lo mismo que aparece en el enlace pero en ése formato.


Escrito por Nacho

17 Diciembre, 2009 a las 10:00 am

Posteado en Varios

Miedo tontuno a la tele en blanco

con 4 comentarios

Cuando era un muchachín la televisión sólo tenía dos canales. La primera cadena cerraba sus emisiones a eso de la medianoche. Y la segunda cadena, llamada por aquel entonces UHF comenzaba a emitir a mitad tarde. Y, por supuesto, no existían los mandos a distancia.

Pues con éste panorama un servidor de todos ustedes desarrolló un temor inexplicable al final de la programación. En cuanto empezaba a sonar el himno que anunciaba el final de la emisión del día me largaba rápidamente de la habitación a buscar cobijo bajo mis mantas. No se quién me inculcó ése temor o por qué lo tenía, pero recuerdo perfectamente que lo sufría.

TV-nieve

Y no, no me vengan ahora con que la culpa es de la peli de Poltergeist, que cuando se hizo en el 82 yo ya tenía nueve añetes y mis hermanos tampoco tenían edad para ir a verla al cine. Y si mis sospechas son ciertas y fueron ellos los que me inculcaron ése temor no creo posible que el film les influyese.

Y hablando de mis hemanos, ellos le tenían miedo a los armarios semiabiertos. A mí eso no me afectaba. De hecho cuando me mudé a la habitación de mi hermano (con quien la compartí hasta su emancipación), me fue asignada la cama más cercana al armario por éste motivo.

A día de hoy la verdad es que también da algo de miedo la programación nocturna, pero en lugar de nieve o estática lo que se ve en la pantalla son juegos de llama y acierta, repeticiones de programas de la programación diurna o seres humanos haciendo guarreridas.

Escrito por Nacho

17 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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Curiosidad en El Jinete Blanco

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No hace mucho me pegó el venazo de releerme algo de Lucky Luke. Probablemente mi reciente re-Visita a Angux tuviese algo de culpa. Entre los albumes recopilados en el primer tomo de los que allí mencionaba se encuentra junto con El Emperador Smith, El gran Duque y El Pie Tierno,  éste Jinete Blanco.

jinete blancoLa historia trata de un grupo de actores que van de pueblo en pueblo representanto la obra que da título al comic y cada vez que se alcanza cierto punto de la obra se realiza un robo en el banco del pueblo en cuestión.

Lo que me ha resultado curioso del tomo no es que se produzca el robo. Lo que me llama la atención es el cómo. En ningún momento se explica la forma de realizarlo y todos y cada uno de los componentes de la compañía se hallan en el Saloon de turno mientras se ejecuta la obra. También sería demasiada casualidad que el robo se produjese antes de la representación y el banquero correspondiente recuperase la consciencia al mismo tiempo que el resto de sus compañeros de gremio de otras localidades…

Pues eso, una de ésas tontunas en las que a veces te fijas y a las que no le encuentras explicación.

Escrito por Nacho

16 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Magia con Patomas

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Pues siguiendo recordando cosas disneyenses de mi infancia, hace una porroná de años, en su más tierna infancia, un servidor de ustedes aprendió cuatro o cinco trucos tontos de magia gracias a Patomas.

No, el truco no consistió en hacer desaparecer del kiosco más cercano el Don Miki de turno sin que el dependiente se diera cuenta. Eran trucos de cartas. ¿Y cómo es que aprendí esos trucos? Sencillo, bastaba con leerse el…

patomas

Y es que la editorial Montena nos deleitó a la infancia postfranquista con una serie de libros didácticos con los que aprendías magia (Patomas), o a hacer experimentos caseros (Tarconi) o a amar la naturaleza (Los jóvenes Castores). Se que había alguno más, pero ahora mismo no me acuerdo.

Como siempre, y dado el tiempo transcurrido desde entonces y la proprensión de mi madre de tirarlo todo y no guardar nada, no queda de éstos manuales más que el recuerdo en mi cabeza.

Y menos mal que es así, porque por casualidad encontré uno de ellos en una librería de segunda mano, a precio prohibitivo porsupuestamente, y me dí cuenta de que mejor es tener el bonito recuerdo que la pequeña decepción que me llevé.

Escrito por Nacho

16 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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20 a 1

con 5 comentarios

No se puede negar que la tecnología avanza a toda leche y que cosas que antaño nos resultaban impensables hoy en día son de lo más cotidiano. Un ejemplo que me gusta poner es que un difunto tío mío, aficionado a la electrónica, decía muchas veces que en el futuro las teles serían como los cuadros y las colgaríamos en la pared. Y ésto lo decía en plena década de los ochenta.

La cuestión es que ahora a un servidor de ustedes le ha entrado en el cuerpo el gusanillo del caprichito del libro electrónico o ebook. Los veo en los cataloguillos de turno, cotilleo sobre ellos en la web, me informo, etc. En definitiva, me alargo los dientes.

El pasado viernes, hablando sobre el tema con mi hermano, éste me dijo que su jefe se había comprado uno en un viajecillo al extranjero y que al verlo y tantearlo un poco a casi toda la oficina le había entrado el gusanillo de tener uno.

Y es que poco tardan en salir las excusas para respaldar su compra: el escaso espacio que ocuparía la biblioteca, lo práctico y cómodo de su portabilidad, la reducción de tala de árboles para generar papel, la gran disponibilidad de material en ése formato, etc.

Y, en cuanto al precio, parece ser que los lectores estamos hechos en serie, pues el mismo argumento que le hice a mi señora en cuanto ví uno en un catálogo es el que he visto en distintas páginas web y que comentó mi hermano: si es que son 20 libros.

Pero si el argumento para justificar su compra radica en la proporción entre compras en papel y la electrónica, también se repite la firme promesa de esperar a un abaratamiento del producto como máximo o a las rebajas de enero como mínimo.

Escrito por Nacho

15 Diciembre, 2009 a las 3:00 pm

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Leído: El mapa del tiempo

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Bueno, pues si hace unos días os comentaba que estaba enfrascado en la lectura de El mapa del tiempo (con mutilación incluída) , ahora ya os puedo comentar algo de ella, puesto que ya la he concluído. Y no, El mapa del tiempo no trata de las predicciones meteorológicas para el próximo fin de semana, es sobre viajes en la corriente temporal.

Al señor Felix J. Palma un servidor lo conocía a través de diversos relatos cortos cienciaficcioneros publicados en Artifex a lo largo de sus distintas encarnaciones. Y la verdad es que en el terreno de la narrativa breve siempre me había dejado con buen sabor de boca. En cambio ésta incursión en novela larga (más de seiscientas páginas) el sabor ha sido un poco agridulce.

Por cierto, intentaré no ser demasiado destripativo en cuanto al libro, por éso de que puede haber alguno que no lo haya leído y le haga gozo hacerlo. Pero remarco el intentaré.

La novela está dividida en tres partes. La primera de ella nos habla del deseo de un caballero de viajar ocho años en el pasado para salvar a su amada de un terrible destino. La segunda trata de una joven aristócrata aburrida que cree que podrá tener una vida emocionante si se queda a vivir en el año 2000. La tercera… bueno, quizá fuera mejor no hablar demasiado de la tercera.

Tal vez debería haber advertido antes que la acción transcurre en Londres en 1896, de ésta forma igual se habría comprendido mejor el párrafo anterior. Al desarrollarse en éste año el autor se permite incluir en la novela ciertos personajes históricos que compartían escenario y época: Jack el Destripador, El hombre Elefante, H.G. Wells, Henry James, Bram Stoker

Es una novela para entretenerse y pasar el rato. La forma de escribir de Palma no resulta pesada en ningún momento y las páginas fluyen rápidamente. Aún así creo que le sobran un par de cientos de ellas. En muchas ocasiones se relatan cosas inútiles y superfluas que no hacen más que estirar el número de páginas. Pasajes como la aparición del Hombre Elefante, o el relatar completamente el contenido de la novela de La máquina del tiempo creo sinceramente que no aportan nada y que se podrían haber reducido considerablemente en duración o incluso eliminado.

Parece que le voy dando una de cal y otra de arena según voy contando cosas, pero en realidad la valoración global ha sido bastante positiva. A pesar de ése sabor agridulce que os comentaba. Y precisamente ésa sensación me la provocó la tercera parte de la historia. La parte de la que es mejor no hablar, que es más cienciaficcionera que sus predecesoras y más breve en duración. Y es que hasta ése momento Palma juega con nosotros a su antojo creando situaciones, desmontandólas después, engañando a sus personajes y a nosotros mismos en algunos momentos, de una manera bastante hábil. Y es precisamente cuando deja de engañarnos cuando deja de caerme en gracia. Quizá si ésa tercera parte hubiese sido similar a las anteriores el conjunto final habría ganado bastantes enteros.

Resumiendo se podría decir que es para leerla y olvidarse de ella al poco tiempo. Ojo, que no quiere decir que sea mala, que mientras se lee uno se lo pasa bomba. Y para quien quiera ahorrarse unos leurillos, que sepan que está editada también en tapa blanda.

Escrito por Nacho

15 Diciembre, 2009 a las 9:00 am

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